Mostrando entradas con la etiqueta papel electrónico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta papel electrónico. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de octubre de 2008

Libros electrónicos, papel electrónico, suma y sigue

Sigo creyendo el papel electrónico es una de las grandes tecnologías de los próximos 3-5 años, que cambiará radicalmente la industria editorial y, simultáneamente, la forma en que nos relacionamos con el conocimiento y el acceso que tenemos a él, que no es poco. Por eso sigo trayendo a este blog todo lo que pillo del tema.


En este caso, dos noticias. Una primera, vista en Libertad Digital, sobre un lector con una usabilidad mucho mayor que la de los dispositivos que hemos visto hasta ahora, un cacharro muy semejante a lo que sería un bloc de notas. Lo mejor es que veas el vídeo. Dicen que estará disponible en 2009. A mi que me reserven uno desde ya. La empresa: PlasticLogic.




La segunda noticia procede del TechReview del MIT, en el cual hablan del primer display de papel electrónico en color. Por ahora no es más que una tira diminuta para un lector MP3, pero indica claramente las posibilidades futuras de esta tecnología.


lunes, 14 de julio de 2008

Periódicos electrónicos, a la vuelta de la esquina

Veo en Engadget que según la predicción de un experto los periódicos electrónicos estarán disponibles en 2009 (entendido como periódico electrónico aquel publicado en papel electrónico) Claro, que, es verdad, la predicción es de un ejecutivo de E Ink, empresa que, evidentemente, está interesada en que estas cosas se vayan produciendo, por la cuenta que le trae.

Por otra parte, hace poco la Universidad de Princeton anunció que ha decidido elaborar una versión de sus apuntes para el lector de libros electrónicos Kindle, de Amazon.

¿Quién decía que los periódicos y los libros como los conocemos actualmente nunca desaparecerían?

viernes, 18 de mayo de 2007

Entrevista en La Provincia

Hoy Rubén Reja publica en La Provincia una entrevista que me hizo hace unos días, a cuenta del libro electrónico del cual
he hablado con profusión en este blog. Creo que el resultado final quedó bastante aparante. El PDF está disponible aquí. Las entradas del blog:

jueves, 26 de abril de 2007

Un diario francés en versión lector digital

Cuentan que el diario económico francés Les Echos prepara una versión electrónica para lectores electrónicos, como el Sony PRS500 del que he hablado profusamente aquí y también para el Ilyad.

La idea es que sea una versión del periódico que se actualizará unas cuantas veces al día, de forma que el usuario pueda llevar una versión a la última en su lector.

Eso sí, por ahora, dado que la mayoría de los lectores no tienen otra conectividad que USB, previamente habrá que descargarse el fichero al PC y llevar dicho fichero al lector, lo cual es un poco pesado, sin duda. Aunque ya está previsto que con el Ilyad la conexión pueda ser directa al contar dicho aparato con una WiFi integrada. Imagino que dentro de poco será inconcebible un lector sin WiFi.

(vía El País, foto cogida de Le Monde, donde está la noticia original)

viernes, 20 de abril de 2007

Libro electrónico (IV). ¿Realmente es cómodo de leer en el PRS 500?

Después de los post puestos hasta ahora sobre este tema, la gran pregunta que puede quedar es si realmente es un sistema cómodo para leer libros. Ya comenté en un post anterior que las pruebas que he realizado recientemente de leer un novela fueron bastante positivas.

Pero ¿y en general? Mi impresión es que el lector funciona muy bien para leer novelas o similares. Es cómodo, directo, sencillo, especialmente cuando lees de una forma secuencial, sin ir dando saltos adelante y atrás. De lo que no estoy tan convencido es de que sirva para trabajar con los típicos libros que usamos como de referencia en temas técnicos, que solemos hojear, pasar adelante y atrás a gran velocidad, saltar al glosario o al índice, ver simultáneamente un texto, una tabla y una figura. En este caso, la pequeña pantalla y el método un tanto pedalero y relativamente lento para pasar muchas páginas, pueden convertir en un martirio la consulta.

Por ejemplo, leyendo "La Catedral del Mar" iba saltando de la edición papel a la edición electrónica. ¿Qué ocurría si un día leía 20-30 páginas en papel? ¿Que luego tenía que pasar 30-40 en electrónica? Esto que en un libro tradicional es la cosa más sencilla del mundo, en el lector de Sony se convierte en una pequeña pesadez. También, por ejemplo, en ocasiones, al comenzar un capítulo aparecía una fecha. Ver la fecha que aparecía al principio del capítulo anterior es casi imposible si previamente no tuviste la precaución de poner un marcador en dicho capítulo.

En definitiva, que una debilidad de este modelo en concreto parece estar en la interfaz. Creo que las interfaces de estos dispositivos tendrán que progresar mucho más, hasta llegar, por ejemplo, a la comodidad que tenemos hoy cuando usamos un móvil de Nokia.

De resto, muy poco más se me ocurre poner en entredicho.

jueves, 19 de abril de 2007

Libro electrónico (III), Algunos conceptos

De nuevo a petición popular (ya saben que para mi, para decir popular basta con que lo pida uno), cuento algunos conceptos sobre el papel electrónico, aunque, como es obvio, siempre está la entrada de la Wikipedia arriba enlazada (en inglés).

Explicado de la forma más sencilla que se me ocurre, la idea es conseguir un papel que admita la reproducción de formatos digitales (docs, pdfs, jpgs, etc.) con la apariencia de papel normal. ¿Por qué? Pues basicamente, porque con las pantallas clásicas (monitor, PDA, etc.) puedes hacer de todo menos leer un documento. Te llegan documentos, les echas un vistazo, pero si son de más de 3 ó 4 páginas, los imprimes.

Pero, ¿y si tuviéramos algo que permitiera leer un documento como si fuera un papel normal? Con esa idea, distintos investigadores de todas partes del mundo llevan trabajando bastante tiempo. La idea, sobre un papel electrónico lo más parecido posible a un papel, usar una tinta electrónica (presencia de corriente/ausencia de corriente, magnetización/nomagnetización, aceite/agua, lo que sea) que permita dos estados o más en cualquier punto del papel. Lo mejor de todo es que los puntos del papel sean biestables, es decir, que no requieran de alimentación para mantener la imagen o la letra.

Cuando se consiga todo esto, ¿qué tendremos? Primero un sistema de lectura tan cómodo como el papel actual. Es decir, no retroiluminado como las pantallas, que tienen, además, una velocidad de refresco que incomoda enormemente, sino una imagen estable no retroiluminada. Por cierto, como el papel tradicional, a oscuras no es posible leerlo. Es necesaria una fuente de iluminación externa para leer.

Segundo, un sistema que, en teoría al menos, no debería consumir energía alguna mientras no se pida que se produzca un cambio de lo que aparece en el papel (igual que el papel tradicional). Es decir, una vez tenemos algo escrito en el mismo, ese texto puede permanecer todo el tiempo que se desee sin estar consumiendo batería.

Tercero, empezar a caminar de verdad hacia la oficina sin papeles.

Por cierto, no se debe confundir papel electrónico con el papel digital, término reservado para el papel que nos permite escribir sobre el mismo y que el contenido de lo que escribimos queda directamente digitalizado.

Libro electrónico (II), La duración de la batería del PRS 500

Como se suele decir, esta es una entrada a petición popular. Bueno, en realidad, a petición de una persona en un comentario a la entrada de ayer.

Respuesta corta: la batería es más que suficiente para leer media docena o más de libros sin problema.

Respuesta larga: Según Sony, la batería debería servir para 7.500 cambios de página. Recordar de nuevo que al ser papel electrónico, no se consume energía por estar encendido, sino sólo por hacer acciones con el aparato (cambio de página, cambio de tamaño de letra, etc.). Mi experiencia es que no llegará, probablemente a los 7.500 cambios prometidos, pero muy posiblemente sí que llegue a 3.000 aproximadamente, lo cual significa que te puedes pegar 3 ó 4 catedrales-del-mar o similares sin problema. Por si fuera poco, admite carga por USB, o sea que a poco que te hayas llevado el portátil contigo, problema resuelto.

Sí es verdad que, al menos con los formatos .DOC, la primera vez que lo abres realiza una especie de prelectura, al igual que la primera vez que cambias entre los tres tamaños posibles. Cada una de estas operaciones tardan unos 15-20 segundos y me da que ahí sí que tira de la batería. Yo, en previsión, hice las prelecturas y cambios de tamaño de letra de los libros que me iba a llevar antes de salir de viaje, con lo que la batería sólo la usé, realmente para pasar página.

En cuatro días leyendo con una cierta intensidad (un hora al día, aproximadamente) gastó una raya de las cuatro. Me da la sensación que para lectura de novelas por la noche y para enseñárselo a algún colega, la batería me dará para un mes, más o menos.

De todas formas, no creo que lo importante sea la duración de la batería de este lector. Seguro que es un tema que en breve evolucionará y habrá dentro de poco lectores de este tipo que casi te permitan olvidarte de que existe una cosa llamada cargador, casi como ya está empezando a pasar con las últimas cámaras digitales de gama alta.

NOTA: Recomiendo pulsar en la foto que ilustra esta entrada para ver la misma en un tamaño suficiente que permita comparar suficientemente bien ambos tipos de lectura.

miércoles, 18 de abril de 2007

Libro electrónico (I), Primeras pruebas del PRS 500


Por fin tengo un lector de libros electrónicos en mis manos. En concreto, el Sony PRS-500. Es un lector de papel electrónico.

Lo compré en Estados Unidos hace un par de semanas, gracias a un colega que iba para allá y pudo traérmelo, dado que en Europa no se vende aun.

La primera sensación cuando lo recibí es lo pequeño que era. Me había hecho a la idea de que sería bastante más grande, pero la verdad es que es del tamaño de la mano, algo más grande que una PDA pero sin llegar al tamaño de los más pequeños portátiles.

Los primeros pasos la verdad es que fueron de lo más sencillo. El dispositivo venía con algo de carga y con 15 libros digitales para probar, todos ellos en inglés, obviamente. En algunos casos eran libros completos, en otros extractos de libros.

El uso no tiene mayor historia: dos botones en el lateral izquierdo para ir a la siguiente página y a la anterior. Otro botón para cambiar el tamaño de letra, también en el lateral. Este botón también sirve para poner el texto en vertical y en apaisado. En la parte inferior, una especie de círculo que también sirve para pasar las páginas y un botón para marcar un punto determinado de un libro (como lo que sería doblar una página). Por último, abajo a la derecha, un botón para navegar por los menús, que no es que sean demasiado complejos.

Sobre la marcha, instalé el software incluido y lo conecté al ordenador. Sencillísimo y sin problema. Primera prueba, meter todo tipo de documentos a ver qué hacía. Resultados obtenidos:

  • Documentos de texto. En formato .DOC, .RFT, etc. Los lee perfectamente y además, son una muy buena opción. Al no estar el texto preparado para impresión, permite que el lector digital sea capaz de redimensionar las líneas y demás cuando cambias el tamaño del texto, con lo que funciona muy bien.
  • Documentos PDF. Funcionamiento horrible, lo contrario del anterior. Al estar ya formateados, el cambio de tamaño lo único que hace es un pequeño zoom que no es suficiente para leerlos correctamente. Lo desaconsejo.
  • Libros electrónicos. Obviamente, los idóneos. Funcionan igual que los .RTF pero mejor, ya que en este caso es capaz de conservar adecuadamente las cabeceras, por ejemplo.
El lector tiene unos 64 Mb que, en principio, son más que suficientes para 30-40 libros. Además, tiene una ranura para tarjetas de memoria, con lo cual realmente la capacidad es más que ilimitada.

¿Y la calidad de lectura? Esta era la gran preocupación. Es un papel electrónico, por lo que la calidad debería ser buena. Y lo es. La verdad es que es muy buena. Únicos defectillos: la pantalla no es muy grande, pero el tamaño es bueno y que han protegido el papel con una especie de cristal, con lo cual se produce un cierto reflejo de la luz. Debido a ello, la sensación es más de estar leyendo papel satinado (como de revista) que papel de periódico o de libro.

¿Se puede leer un libro? Es decir, ¿se puede usar durante largos intervalos? Rotundamente, sí. Absolutamente sí. En un viaje reciente leí "La Catedral del Mar", que había empezado en la versión en papel. Sin problema. Se ve que al dispositivo a veces le falta un poco de usabilidad, que seguro mejorará con el paso del tiempo, pero el resultado fue muy bueno. Lo mejor de todo: estaba de viaje, acabé un libro y empecé a leer otro sin tener que llevar más peso en la maleta. No esta nada mal.

(continuará en próximos días).

martes, 14 de noviembre de 2006

Adiós al ratón y al papel (en unos años, en unos años)

Ya se ha hablado bastante de estos dos temas en este blog: el ratón desaparecerá, sustituido por órdenes visuales y verbales y el papel tradiconal, parcialmente al menos, también sustituido por libros y papel electrónico. La diferencia, es que ahora quien lo ha dicho es Bill Gates, que creo que tiene un poco más de prestigio y credibilidad que yo, aunque no mucha, eso sí...