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viernes, 26 de febrero de 2010

Zapatos personalizados

En el interesantísimo blog SpringWise he descubierto esta web: Shoes of Prey. Situados en nuestras antípodas, Australia, es una web que permite diseñar zapatos femeninos a gusto del consumidor; exactamente igual a lo que lleva haciendo NikeID hace años, pero con zapatos de vestir. Como bien comentan, "convierte tus dibujos en realidad":

¿Los precios? Varían entre 125 euros y 190 euros, pero incluyen gastos de envío y, ¡¡atención!! garantía de satisfacción. Si no te quedan bien, te mandan otros. Si no te acaban gustando, te devuelven el dinero.

Parece que los tiempos de "me gustan estos zapatos, pero el azul no es exactamente el del vestido" pasarán a mejor vida.

¡¡Hacia un mundo de objetos personalizados!!

martes, 30 de septiembre de 2008

Objetos en 3D para todos


Hace algún tiempo comenté que una de las tecnologías más alucionates del futuro próximo serían las impresoras tridimensionales, es decir, impresoras capaces de generar, a partir de un modelo digital, un objeto del mundo real en 3 dimensiones, es decir, objetos reales.

El único problema en aquel entonces (hace tan sólo un año) era que, por el momento, la tecnología no estaba al alcance de todos. Pero ya no. Shapeways, una empresa holandesa spin-off de Philips ha decidido montar un modelo de negocio basado alrededor de la impresión 3D.

Dos opciones: si tienes tu diseño (en programas para diseño de objetos en 3D) lo subes a su página web, ellos te lo generan y te lo mandan a casa. Si no tienes diseños, pero quieres un objeto exclusivo, puedes ir a uno de los que ellos te permiten personalizar en su web y hacerlo a tu gusto.

Por ejemplo. Esa taza que tanto te gusta, pero que es un poco pequeña para tu café con leche: consigue el modelado digital, modifica lo que quieras y pídeles que te la hagan a tu gusto.

Realmente, el futuro se presenta divertido. Si alguien lo prueba, que lo cuente en los comentarios.

lunes, 19 de marzo de 2007

La auténtica revolución: la posibilidad de fabricar nuestros propios objetos (II)



A principios de año comentaba que la auténtica revolución sería el hecho de poder fabricar nuestros propios objetos, tener impresoras en 3D, es decir, que no imprimieran en papel, sino que fueran capaces de construir un prototipo o un objeto directamente: un lapicero, una silla, incluso una casa. ¿Te parece increible? Mira este video y, en la misma página, algunos otros de los que aparecen a mano derecha.


Según parece esta gente dispone de unas cuantas de este tipo, pero esta (la ZPrinter 450) es la primera con un precio "asequible" (ronda los 40.000 euros) y con una velocidad realmente interesante (fabrica un objeto pequeño en unas horas frente a las semanas que tardan otras, al menos eso dice el video). Tal y como comentaba en el post de enero, se trata de un método de ir dejando capas de material hasta formar el objeto deseado, un método bastante distinto de lo más parecido que había hasta ahora para pasar un modelo 3D a la realidad, que era una fresadora.

(vía No puedo creer que lo hayan inventado)

miércoles, 17 de enero de 2007

La auténtica revolución: la posibilidad de fabricar nuestros propios objetos

Hace tiempo preparé una presentación sobre 10 tendencias de futuro (el papel electrónico, la posibilidad de enviar olores por Internet, la desapación del carné de conducir y otras parecidas) que acababa con 1 cambio disruptivo: la posibilidad de construir nuestros propios dispositivos. Disruptivo porque no consistiría en que una empresa fabricara a medida lo que queremos, sino que fuéramos nosotros directamente nosotros quienes lo construyéramos: un móvil a nuestro gusto, una pelota o una grapadora. Posteriormente, quité este cambio disruptivo porque no acababa de creérmelo. Pero parece que las cosas cambian. Vayamos por partes.

Digamos que el cambio sería igual al de la industria editorial. Hace 50 años publicar estaba al alcance de muy, muy pocos. No digo publicar un libro. Digo publicar cualquier cosa, incluso un panfleto o un cartel. Pero con los ordenadores, de repente publicar se ha convertido en algo que cualquiera puede hacer. No sólo en Internet. También podemos usar nuestras impresoras para imprimir carteles publicitarios, documentos y, casi, casi, un libro.

Incluso en la industria computacional, hace 30 años los ordenadores los usaban señores que iban con bata blanca y trataban los equipos con mucho cuidado. Hoy cualquiera lleva encima un portátil o una PDA y aunque los trate a patadas, los equipos siguen funcionando.

Supongamos ahora que tuviéramos una máquina que fuera como una impresora de chorro de tinta pero en 3D. Capaz de ir pasando por una zona determinada (un solar para hacer una casa; una área de una mesa para construir una botella; una zona del suelo para crear un armario) y fuera dejando capas infinitesimales de distintos materiales que se fueran uniendo hasta dar lugar a un objeto del mundo real.


Pues bien, justamente esto es lo que hace un robot construido por la Universidad de California del Sur: ir dejando capas de material en un solar hasta construir una casa en 24 horas. Ojo, no es un robot que sea capaz de coger bloques y cristales y combinarlos. Es un robot que va poniendo capas muy finas de material una encima de la otra hasta construir la casa.

Esto me lo creo. Y creo que va a ser el futuro. Igual que hoy en día los ordenadores permiten a cualquiera construir cualquier documento a medida y sacar todas las copias que necesite, espero que dentro de 30 años tengamos robots capaces de construirnos por capas cualquier dispositivo que deseemos.

(via Engadget)