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lunes, 28 de diciembre de 2009

Malos tiempos para los pasajeros aéreos

No es una noticia demasiado alegre como para cerrar los posts de este blog durante 2009, pero es lo que hay. Parece que se acercan peores tiempos aun para los viajeos aéreos. No contentos con obligar al pasajero a casi desnudarse antes de pasar por el arco detector de metales de marras cada vez más sensible, por obligarle a casi deshacer el equipaje sacando el portátil y los posibles líquidos de menos de 100 ml, prohibiendo volar con una botella de agua por el peligro de que se la lancemos a una azafata, parece que ahora, y a raíz del intento terrorista fallido del día de Navidad, las cosas se van a poner peor aun.

Por lo que se viene comentando en la red hasta ahora, parece que las restricciones serán las siguientes (entre otras por confirmar):

Y supongo que suma y sigue, según a los responsables de seguridad se les vayan ocurriendo más y más posibles controles que, mientras tanto, los terroristas seguirán saltándose simple y llanamente eligiendo otra estrategia para intentar actuar. ¿Quizás sería el momento de replantear completamente la cuestión y tratar de adoptar otra estrategia disruptiva completamente novedosa? ¿Por qué no pasa nada en trenes, barcos y autobuses a pesar de que en los mismos no se hace absolutamente ningún control de seguridad?

En cualquier tiempo, malos tiempos para volar (al menos a EE.UU.).

martes, 27 de febrero de 2007

A vueltas con la seguridad en los aeropuertos

Están locos estos romanos. Cada vez tengo menos dudas. Mi experiencia de hoy en el aeropuerto, sin haber sido nada especial, comienza a rayar en lo kafkiano en temas de seguridad. Como bien sabemos, la actual obsesión de nuestros gobernantes consiste en que pases el control de seguridad sin líquidos. Que unos metros más adentro puedas comprar una botella de ron, que luego puedes romper y usar como arma, no importa a nadie, con tal de que esa botella la compres en zona aeroportuaria y, por lo tanto, pagues el sobreprecio que AENA y cía hayan decidido.

Pero pasar con líquidos, ni de broma. Total, que transmiten esa obsesión a todos los vigilantes que hay en el aeropuertos, para los cuales, el resto del mundo ha dejado de existir en favor de lograr que no pases con líquidos. De forma que hoy me quitaron (robaron, casi diría) un desodorante que llevaba en la maleta por la única razón de que se trataba de un formato de 200 ml. superior a los 100 ml. dichosos considerados por nuestros gobernantes como límite superior para que comiences a ser un terrorista en potencia.

Lo curioso es que en el control de entrada no me pidieron la tarjeta de embarque (preocupados, ya digo por los líquidos) y en el control de entrada al avión entregué la tarjeta de embarque impresa en casa sin que me pidieran siquiera el DNI. Total, que me subí al avión sin que nadie en el aeropuerto de Gran Canaria me solicitara ningún tipo de identificación; es más, estuve deambulando por la zona de embarque sin que previamente me hubieran pedido la tarjeta de embarque; por último, entré en el avión con una tarjeta de embarque impresa en casa. Eso sí, sin líquidos.

¿Realmente pretenden hacerme creer que de esta forma contribuyen a mi seguridad? Digamos quizás que contribuyen a hacer caja y poco más.

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