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viernes, 4 de abril de 2008

El portal Gobierno de Canarias, mal valorado

Varios diarios (ABC, El País) se hacen eco de la noticia del informe recién elaborado por la consultora Biko en el que valora los sitios webs de las comunidades autónomas. El informe está disponible gratuitamente, sólo exige el registro.

Según la citada consultora, en la zona alta se sitúa Asturias, como modelo de excelencia. En el grupo de cabeza, como comunidades a seguir, también se sitúan Baleares, Cataluña, Navarra, Castilla y León y La Rioja.

En la media, Euskadi (fíjense que la consultora es vasca y aun así no sitúa el portal vasco entre los de cabeza), Madrid, Andalucía, Galicia y Murcia.

Y en el vagón de cola (necesitan progresar, como en la ESO), Aragón, la Comunidad Valenciana, Canarias, Cantabria, Extremadura y Castilla-La Mancha.

Analizando el informe, y después de haber realizado una lectura en diagonal del mismo, la verdad es que me parece serio y completísimo, siguiendo líneas similares a las que usamos en un proyecto final de carrera que tenía una orientación similar a este proyecto, aunque el proyecto mencionado estaba más centrado en servicios de la administración electrónica únicamente.

Valoran todo: estética, funcionalidad, navegabilidad, etc. Además, dedica unas cuantas páginas al detalle de cada portal de cada comunidad. Y describe la metodología de forma exhaustiva, lo cual también es de valorar positivamente. Esta es una cuestión que muchos informes de este tipo sueles obviar para que los crítiquen por ella, pero en este caso no es así. Está disponible incluso para aprender. En definitiva, un excelente informe que debería servir a muchos gobernantes y funcionarios para aprender un montón de cosas.

En cuanto a Canarias, en todos los apartados aparece en la zona de necesita mejorar, siendo su puntuación final de 64 sobre 150, es decir, un suspenso de 4. Sólo en el tiempo de respuesta al correo electrónico figura bien posicionada. Eso sí, después indican que respondieron rápido pero no contestaron a lo que se preguntaba, la misma sensación que parece estar dando el presidente en sus respuestas.

miércoles, 1 de agosto de 2007

Funcionarios de los de antes

Aunque no pensaba escribir hasta septiembre, en un blog dedicado a Sociedad de la Información, a administración electrónica y a estas cosas, no podía dejar de contar lo sucedido hoy.

Bien saben los 30 o 40 mil lectores que me siguen con asiduidad que soy un convencido de que uno de los grandes avances en la administración se está produciendo gracias a la mejora de las competencias de los funcionarios. Funcionarios cada vez mejor formados, más amables, más preocupados por su trabajo. Y que el gran reto es trasladar el conocimiento de estos funcionarios a los sistemas de administración electrónica.

Por ello, pensaba que ya quedaban pocos funcionarios de los de antes en la administración. Funcionarios convencidos de que la administración es suya y de que ellos no están allí para dar servicios a nadie. Que conocen bien sus derechos, pero quieren saber poco de sus deberes. Hoy me encontré con uno de estos. Es cierto que son una especie en extinción. Pero cuando uno se topa de frente con uno, es para echarse a temblar.

Resulta que fui al Centro de Atención e Información del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales que hay en la Casa del Marino en Las Palmas de G.C.. Cuando estaba con el coche a menos de 100 metros de la oficina, y debido a la visita del Presidente de la Nación a la ciudad por el tema de los incendios en la isla de Gran Canaria, la policía me obligó a desviarme dos veces, hasta que terminé en el parking de Tomás Miller a unos 500 metros del destino, aun cuando justo al lado de la oficina hay un parking (Saba) al que no pude llegar. Después de una carrerita con varias desviaciones debidas al mismo motivo, llegué a la puerta a las 14.02. Toqué y salió el director de la oficina. Sus respuestas fueron de lo más elocuentes, demostrando una gran preocupación por el ciudadano. Por más que yo insistía y le hacía ver la razón de mi retraso y que sólo eran 2 minutos, se limitaba a responder “Vuelva usted mañana”, “Haber llegado antes”, “La visita del presidente no es mi problema”, “Yo no tengo culpa del fuego”, además de un lacónico “Pídale cuentas a Zapatero”. Y eso hago. Le pido cuentas al presidente por el comportamiento de los funcionarios de sus ministerios.

¿Tan ocupados están los funcionarios que la puerta se tiene que cerrar a las 14.00 según el horario del Imperio? ¿Son tan importantes dos minutos cuando hay un caos considerable en la ciudad que impide acercarse a la oficina a la que uno va a hacer una gestión? Por cierto, cuando le pregunté el nombre al director de la oficina, la respuesta, como no podía ser de otra forma fue “vuelva usted mañana”. Y tan a gusto que se quedó estampándome la puerta en las narices.

La verdad es que si hubiera muchos como este señor seguro que la administración electrónica avanzaría mucho más, al igual que la Sociedad de la Información. Por no verlo, todo el mundo acabaría comprándose un ordenador y conectándose a Internet...

jueves, 5 de julio de 2007

La chapuza nacional y el carné por puntos

Que Spain is different no hay duda. Que somos el país que inventó como marca el concepto de la chapuza nacional, tampoco. Y si no, vean este ejemplo. La Dirección General de Tráfico implanta en España el carné por puntos. Y sus agentes empiezan a poner multas en toda España deduciendo puntos del carné a los infractores.

Pero claro, en España, complejo país donde los haya, hay mucha gente con derecho a poner multa. Entre otros, la Policía Local de los distintos ayuntamientos. Total, que los polis de los 8.109 municipios de España se dedican a poner multas ufanos y seguros de que las multas que ellos ponen también supondrán la merma de puntos al pérfido conductor. ¿Cierto? No, falso. A veces sí y a veces no. ¿De qué depente? ¿De que sea el municipio sea del sur de España o el norte? ¿De que el municipio sea pequeño o grande? ¿De que esté gobernado por uno u otro partido? NOOOOOOOOOO. Depende de algo mucho más complejo. Depende de que los códigos de infracción que usa el ayuntamiento sean iguales que los códigos de infracción que usa Tráfico. Si son distintos, los sistemas no se hablan, no se comunican y la infracción no se ve reflejada en la disminución de puntos. Incluso se puede dar que determinadas infracciones de un ayuntamiento se vean reflejadas y otras no, porque algunos código coinciden y otros no. No me digan que esto no es el colmo de la chapuza nacional.

¿La solución? Pues la verdad es que era bien sencilla. Informáticamente se conoce como interoperabilidad y, en este caso, lo que hace falta es una interoperabilidad tan básica, tan básica como el que haya para cada ayuntamiento una tabla que relacione el código de infracción del ayuntamiento con el de Tráfico. Pero claro, pusieron en marcha el carné y este tipo de cuestiones, por lo que se ve, ni se les había ocurrido...

Total, que según donde vivas en España se te aplica la justicia de una u otra forma en función de los códigos que tus políticos hayan decidido para las infracciones. Todavía alguno culpará a la informática...

(via LibertadDigital)

jueves, 14 de junio de 2007

E-administración USA vs. e-administración Europa

Hace unos días, Rafael Chamorro publicó en su blog un post sobre su experiencia personal usando la administración pública estadounidense. Aunque por intuición muchos pudiéramos pensar que la administración norteamericana es de las más avanzadas del mundo, Rafael venía a contar justamente lo contrario; que aunque se estaban intentando hacer esfuerzos de mejora, el resultado actual era aún bastante pobre. Digamos que la situación era similar a Europa. Digamos, en términos educativos, que como mucho, se le podría poner un PA (Progresa Adecuadamente), que en realidad quiere decir que va más lento que el caballo del malo.

Pues bien, a finales de mayo presentamos una solicitud ante la Comisión Europea para participar en el programa Atlantis. Este es un programa para cooperación entre universidades de Europa y EE.UU. Ambas universidades deben presentar la misma documentación a ambos lados del Atlántico. Con lo cual, creo que la comparativa que expondré a continuación puede ser bastante significativa.

Antes de empezar los resultados. En este caso, no estoy para nada de acuerdo con Rafael Chamorro. El sistema americano le da mil vueltas al Europeo. Empecemos.

- Cumplimentación. En EEUU se usa una aplicación on-line. Te creas todo off-line y luego cortas y pegas en un aplicativo que comprueba cosas como que las cuentas cuadren correctamente, te indica posibles errores, etc. En Europa, lo que ponen en la web es un PDF y un DOC para cumplimentar. PDF y DOC totalmente caóticos. Con notas al margen puestas por los funcionarios europeos para comentar entre ellos el documento y que no quitaron antes de ponerlo en la web. Con tipos de letra totalmente extraños (ArialNarrow, tamaño de punto 9) por defecto, que no quise cambiar, por si acaso. Las cuentas, en tablas que ni siquiera estaban mínimamente preparadas.

- Entrega. Al ser la entrega en línea, a los americanos les dieron sobre la marcha un número de solicitud, un ticket para poder saber el estado. En Europa, había que enviar el documento por correo-e y 3 copias en papel. Pasados ya casi 15 días ni siquiera me han confirmado si les ha llegado mi solicitud.

- La aclaración de las dudas. En Europa, te ponen una dirección de contacto genérica, con nadie concreto detrás. Mandamos 3 preguntas. Una la contestaron a las 3 ó 4 horas. Una segunda, a las dos semanas, cuando faltaban sólo horas para terminar el plazo. La tercera, nunca la contestaron. En EE.UU. hay una persona física concreta de contacto, que es, además, el responsable último del programa, es decir, que sabe lo que se trae entre manos. Se le preguntó una duda y respondió en menos de 24 horas explicando el por qué de su respuesta y poniéndose a nuestra disposición para ulteriores aclaraciones.

- Lo que se pide. Los americanos tienen una mentalidad mucho más práctica. Te preguntan qué se va a hacer, cómo lo vas a hacer, con qué recursos y poco más. Si te conceden el proyecto, ya habrá tiempo de pedir documentos. Los europeos piden de todo desde el principio. Entre otras cosas, incluso un certificado del banco diciendo que la cuenta corriente que hemos puesto es realmente nuestra, ¡¡cuando todavía no nos han dado el proyecto!! ¿No sería más lógico ver primero si nos lo dan y luego pedir el tema de la cuenta corriente?

- La firma. En EEUU, indican claramente que lo importante es lo on-line. Y que las cartas de la universidad aceptando participar en el proyecto y demás documentos oficiales, los escanees y los metas en el sistema como PDF o como imagen. En Europa, la carta, la solicitud y mil cosas más deben ir firmadas originalmente, nada de escaneos. No vaya a ser que alguien se pegue un mes de trabajo en mi nombre y me haga un regalo sin yo saberlo...

Total, que yo no sé ustedes, ni cuál ha sido su experiencia, pero la mía está bastante clara. Al menos en el caso concreto del programa Atlantis, los americanos nos ganan goleada. ¿Alguno ha tenido experiencias similares?