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miércoles, 2 de diciembre de 2009

Campus de Excelencia 2009

Durante esta semana (del 29 de noviembre al 3 de diciembre) se está celebrando en Madrid el Campus de Excelencia 2009. Ya comenté el año pasado que la experiencia me había encantado. Este año, por primera vez, el Campus salía del entorno de las Islas Canarias (Fuerteventura y Gran Canaria habían albergado las ediciones anteriores).

He tenido la oportunidad de estar por el Campus un par de días (lunes y martes) y mis impresiones vuelven a ser las del año pasado: un evento único, difícil de encontrar en otro lugar, en el cual las mentes más privilegiadas de nuestro mundo están a disposición de todo el que tenga interés en interactuar con ellos. Sin distancias, sin barreras, sin VIPs ni exclusividades. Máxima disponibilidad para compartir y validar ideas y propuestas.

Este ha sido un año de transición en el Campus. Como explicó en la inauguración su director, José Ramón Calvo, la crisis económica dificultó la búsqueda de financiación hasta el extremo de pender de un hilo su cancelación. Sólo la intervención en el último momento del Grupo Negocio y de Javier López de Credit Services permitieron que el Campus se haya podido (y se esté pudiendo) desarrollar. Esperemos que el año que viene haya algo más de tiempo, puesto que la excesiva premura ha hecho que estén participando menos estudiantes de los que hubiera sido posible.

En cuanto a los contenidos, desgraciadamente para mi, no he podido acudir los días en los que las temáticas más se acercaban a mis intereses. Por ello, viví con interés las mesas de temas relacionados con la salud y la biotecnología, pero, sinceramente, sin la pasión con la que veré en la web o posteriormente grabadas las mesas de economía mundial, responsabilidad social de las empresas o la de deporte como negocio. ¡Qué se le va a hacer!

Ayer martes, por problemas de uno de los moderadores, me pidieron que moderara la mesa relativa a Energías Renovables, con 3 premios Nobel en la misma. A pesar de no ser mi especialidad, por lo que cuentan parece que la cosa resultó bastante bien. Yo me lo pasé fantástico, no podía ser de otra forma con gente de este calibre a tu alrededor.

Como nota final, indicar que me resulta triste que el Campus haya tenido que dejar el marco de las Islas Canarias y buscar nuevas fronteras. Creo firmemente que es un proyecto fantástico que encaja perfectamente con las estrategias destinadas a cambiar Canarias en el medio y largo plazo.

Por cierto, el Campus se está emitiendo en vivo en la página web del mismo gracias a la Unidad de Teleenseñanza de la Universidad Politécnica de Madrid que, por lo que veo, está haciendo un trabajo excelente, porque va muy bien.

viernes, 4 de julio de 2008

Campus de excelencia 2008, Temática

Como comentaba en el post anterior dedicado al Campus de Excelencia 2008, no tuve la oportunidad de estar en las anteriores ediciones del evento, por lo que no sé si la temática de este evento fue la misma que la de eventos anteriores. Este año, todo giró en torno a la necesidad de cambiar las reglas que gobiernan el mundo, desde los puntos de vista social y económico.

Desde la interesante, aunque excesivamente-laaaaaaaaaarga charla inicial de Bernardo Kliksberg hasta el contenido de varias de las mesas redondas todo giraba en torno al mismo tema. El mundo hoy es excesivamente injusto, estamos dejando fuera a demasiados actores, las empresas no se comportan adecuadamente, los directivos buscan su propio beneficio en demasiadas ocasiones, África sigue llorando sin que le hagamos excesivo caso.

De cara a las empresas, la gran conclusión es la necesidad de implantar cuanto antes los mecanismos de Responsabilidad Social Corporativa y que estos mecanismos sean reales, no simples papeles mojados que todos firman porque quedan bien pero nadie utiliza realmente en la práctica. De cara a los directivos, la necesidad de, en línea con lo encomendado a las empresas, garantizar la ética en sus actuaciones, la búsqueda de la maximización del beneficio social por encima del económico exclusivamente. De cara a la sociedad, volver la vista a los menos desfavorecidos. Tratar de ayudar pero haciéndolos partícipes, no con grandes planes Mr. Marshall. Juan Manuel Pardellas escribió este artículo en el Canarias 7 hace unos días, recomiendo su lectura: “Campus del Sur”.

Quizás la gran duda al final del Campus es qué es ético y qué no es ético. En las distintas conversaciones tuvimos sobradas oportunidades de debatir sobre el tema y me resultó interesante comprobar lo que ya podíamos imaginar: la misma acción es considerada totalmente contraria a la ética por un europeo pero es aceptada como correcta desde el punto de vista ético por un estadounidense. Es evidente que robar no está bien. Es evidente que ayudar al prójimo está bien. Pero, ¿cómo hacemos para clasificar todo lo que queda en medio de ambos extremos? ¿Hasta dónde puedes aumentar tus precios aprovechándote de las ineficiencias del mercado? ¿Es correcto querer recuperar las inversiones hechas en el desarrollo de una vacuna en los primeros años de su venta (tal y como se hace en muchos sectores como el tecnológico) aunque haya gente que esté muriendo por no tener acceso?

sábado, 28 de junio de 2008

Campus de Excelencia 2008. Impresiones

Entre el 22 y el 27 de junio de 2008 se celebró en Gran Canaria en Campus de Excelencia 2008. Para los que no hayan oido hablar del tema, es un evento en el cual se trata de poner en contacto a investigadores jóvenes con primeros espadas de su área de investigación (entre otros permios nóbeles, premios nacionales, etc.) para que les hagan comentarios sobre sus desarrollos y les apunten posibles líneas futuras de trabajo.

Este es el tercer año que se desarrolla la iniciativa. En 2006 y en 2007 fueron en Fuerteventura y en 2008 se ha trasladado la sede a Gran Canaria, en concreto al Hotel Costa Meloneras. Por lo que sé, espero no equivocarme demasiado, el Campus es una idea/sueño de su director, José Ramón Calvo, catedrático de la ULPGC.

Había querido ir a las dos ediciones anteriores, pero por distintas razones me había resultado imposible. Todos los comentarios que oía eran positivos, lo cual hacía que mi deseo fuera aumentando año tras año. Este año, por fin, tuve la posibilidad de disfrutar de unos días en el Campus. Mi sensación final: IMPRESIONANTE, infinitamente mejor de lo que hubiera podido esperar.

Hay veces en que la gente sueña. La mayoría, simplemente olvidamos los sueños. Pero unos pocos son capaces de llevar estos sueños a la realidad, por disparatados que puedan parecer. Entre ellos, no cabe duda, se encuentra José Ramón. No tengo ninguna duda que si me hubiera planteado la idea hace 5 ó 10 años, cuando se le hubiera ocurrido, le hubiera dicho que estaba loco. Después de disfrutar en 2008 del Campus, sólo puedo decir ¡¡felicidades, José Ramón!!. Absolutamente increible.

Cuando vas a Hong Kong te dicen que olerás el dinero en la calle; cuando llegas allí compruebas que es verdad, la economía marca el paso de la región. En el Campus, el aire huele a ideas, pero a ideas de esas que cambian el mundo, de las que dibujan un nuevo escenario. El Davos de la Ciencia, como lo definió uno de los americanos con los que tuve oportunidad de conversar.

El evento está organizado de la siguiente manera: por las mañanas, plenarios, con mesas redondas y conferencias magistrales. Por las tardes, 5 sesiones paralelas (innovación, tecnología, emprendeduría, ciencias de la vida, sostenibilidad), en las que en cada una expone un estudiante de doctorado rodeado de dos primeros espadas que hablan antes y después de él. Primeros espadas que pueden ser premios Nóbel, premios nacionales de economía o catedráticos. Otros estudiantes tienen la posibilidad de presentar un póster.

Y luego, la posibilidad de desayunar, almorzar o cenar con cualquiera de estos fantásticos participantes. A mi me pasó que desayuné con un señor muy agradable de Boston, al cual estuve explicando los temas de desalinización en Gran Canaria, que luego resultó ser, nada más y nada menos, el premio Nóbel de Física 1990, Jerome Friedman. Increible. Bendita ignorancia la mía.

En este sentido, una de las cosas que, sin duda, más me impactó fue la cercanía y disposición al diálogo y a la compartición de ideas de los premios Nóbel. Gente para nada endiosada, absolutamente cercanos, muy agradables. Imagino que también detrás de esto estará la mano de José Ramón en la cuidada elección de los ponentes, buscando a aquellos que fomenten el diálogo y la cooperación.

(continuará)