"Piove, porco governo" es una expresión supuestamente atribuida a los italianos que viene a significar algo así como "¿Llueve? Será culpa del gobierno de m.....".
Nunca he esperado demasiado de los políticos, la verdad. De los de ningún partido. Creo que muchos están ahí para buscar un puesto de trabajo y un reconocimiento que si no, no serían capaces de obtener de ninguna otra forma. La vocación de servicio al ciudadano no suele ser lo más habitual.
Independientemente de ello, lo sucedido en Las Palmas de Gran Canaria creo que supera mis peores expectativas muy de largo. Resulta que desde diciembre de 2008, tanto la empresa encargada del suministro de agua en la ciudad (Emalsa) como el ayuntamiento de la ciudad (gobernado por el PSOE), como la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias (dirigida por el PP y en un gobierno presidido por CC) sabían que el agua de abasto tenía unos niveles de boro superiores a los permitidos legalmente para el consumo humano.
Y durante más de 3 meses simplemente se han hecho los locos y han ocultado la noticia, permitiendo que los ciudadanos siguieran utilizando el agua para cocinar (elaborar un potaje o una sopa o hervir pasta, entre otras cosas) y para beber (esto se da mucho menos por la tradición que hay en la ciudad de no beber el agua de abasto y de consumir agua con gas, Firgas preferiblemente).
Ahora llega el cruce de acusaciones. La compañía dice que informó a Sanidad y con eso se lava las manos. Sanidad dice que es cosa del Ayuntamiento. El Ayuntamiento no se sabe muy bien a quén culpará. Y mientras tanto, los ciudadanos de la ciudad (realmente, que a nadie le importan) usando el agua para cocinar con determinados riesgos que, por cierto, nadie, absolutamente nadie, ha tenído la valentía de explicar claramente. Sabemos que el exceso de boro en el agua no es conveniente, pero no sabemos qué problemas se pueden derivar de dicho exceso.
Mi único deseo: que cuanto antes se reunan a resolver el problema los agentes implicados (el presidente del Gobierno, Paulino Rivero; la consejera de Sanidad: Mercedes Roldós; y el alcalde de la ciudad: Jerónimo Saavedra) y vayan a un restaurante en el que les pongan de primero sopa y de segundo arroz caldoso. Y que estén toda la comida preguntándose si el agua utilizada es del chorro o de garrafa...
Pandilla de ineptos. Porco governo.