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viernes, 26 de junio de 2009

En Colombia cargarán a los billetes vendidos por Internet para ayudar a las AA.VV.

Alucinante. Acabo de ver en el Blog de Enrique Dans que en Colombia se ha aprobado una regulación gubernamental según la cual en cada billete vendido a través de Internet se incluirá un cargo para financiar el "desarrollo y modernización de las agencias de viaje".

Cuando uno lee noticias de este tipo a veces cree que no son más que un globo sonda o una broma de mal gusto. Pero esta parece, habrá que esperar a ver si es verdad, totalmente cierta. Si así fuera, me parecería el colmo de los colmos. Es decir, como las agencias van a ingresar menos dinero, pues imponemos un impuesto revolucionario al nuevo modelo de negocio para mantener vivo el viejo modelo de negocio.

Y yo pregunto, ¿la agencia de viaje tradicional es un servicio público? ¿Están reconocidas de interés para la humanidad o algo así de lo que yo no me he enterado?

Esperemos que este tipo de disparates no crucen el Atlántico. Aunque seguro que a más de uno le faltará tiempo para pedir algo similar en España.

viernes, 9 de enero de 2009

¿Las agencias de viaje te dan más que la Red?

A mediados de diciembre me llegó, desde una agencia de viajes que usé hace algún tiempo y que desde entonces me tiene en su lista de distribución, un correo con un enlace al video "Yo te doy más", que con el paso del tiempo se ha convertido en un blog disponible en www.yotedoymas.com.

En el video, básicamente, se cuenta que si como consumidor (prosumidor = consumidor que produce, que forma parte del proceso productivo) intentas buscarte la vida para organizarte un viaje, te volverás loco en la red por la sobreabundancia de ofertas no clasificadas ni valoradas, ladrones/estafadores, conexiones que no funcionan, etc. Y que, en cambio, en las agencias te tratan a cuerpo de rey y son capaces de personalizar el producto a tus necesidades al precio más económico.

La primera visión del video me indignó y me hizo pensar en la tomadura de pelo que suponía. Incluso llegué a pensar que era una soterrada crítica irónica a las agencias de viaje. Luego, pasado el primer impulso, reflexioné y le pregunté a Edu William a ver qué pensaba. Entre otras cosas, me dirigió a un post y sus comentarios en la comunidad Hosteltur sobre el tema, en el cual había un interesante debate montado. Luego el propio Edu publicó un post en su blog mucho más detallado, al cual han respondido los propios autores de YoTeDoyMás.

Ya sé que meter a todos en el mismo paquete es un error. Que alguna agencia de viajes de calidad y orientada al cliente hay. Que a veces cuando organizo mis viajes en Internet llego a desesperarme por la cantidad de oferta (casas para alquilar, por ejemplo) que hay. Pero voy a tratar de recordar cómo era el proceso cuando iba a una agencia de viaje, hace ya muchos, muchos años (y, que conste, que de vez en cuando he tenido que pasar a menos de 100 metros de una en el último año y he visto que la cosa no ha cambiado):

  • Entraba en la agencia y había una serie de dependientes ocupados en cosas, bien atendiendo a gente, bien haciendo trámites. Ni caso al recién llegado. Jamás un saludo amable, un bienvenido, un "enseguida estoy con usted". Más bien caras de fastidio y de "otro plasta más que entra".
  • Espera variable de entre 10 y 30 minutos para que me atendieran, muchas veces de pie ya que sólo hay sillas delante de las mesas de los agentes.
  • Por fin entraba en contacto con un agente de viajes que no tenía ni idea de geografía. Que no tenía ni la más mínima idea de dónde estaban los aeropuertos cercanos a una ciudad o zona a la que quisiera ir. Que tenía un monitor con una aplicación de color azul con texto y que lo de Internet y esas cosas (para, por ejemplo, aclararse dónde exactamente estaba la ciudad de Bolzano, Italia) ni idea.
  • Me acababan dando una oferta de vuelos, hoteles y coches que yo conseguía sobre la marcha mejores y más baratos con sólo dos clicks.
  • Las posibilidades de alojamiento que me ofrecían no alcanzaban ni el 10% de lo que después había en la red.
  • Su conocimiento de los alojamientos en destinos no top-10 (es decir, que no fueran Madrid y Barcelona) era nulo. Por supuesto, no disponían de una red de contactos que les pudieran ayudar, simplemente acababan ofertándote aquello que les aparecía en pantalla.
  • Si, por algún extraño azar, se te ocurría enviarles un correo electrónico solicitando más información, no contestaban, no lo leían, te contestaban con una palabra y cosas por el estilo.
En definitiva, en los últimos tiempos utilizo agencias de viaje única y exclusivamente en dos circunstancias:
  • Necesito reservar un pasaje y mantener la reserva unos días, no comprar inmediatamente - Esto es algo que las agencias de viaje pueden hacer, pero que en Internet aun no nos permiten hacer a los consumidores (al menos no más de 24 horas), no sé por qué. En el momento que las compañías me permitan reservar con la misma flexibilidad que a las agencias, también dejaré de ir por esta razón.
  • Es un viaje de trabajo y necesito facturas tradicionales. Incluso en esto, poco a poco, las organizaciones van cambiando y aceptan los propios correos electrónicos de confirmación como prueba del gasto.
En resumen, y desde mi punto de vista de consumidor o prosumidor, Agencias de Viaje, Nunca Mais. Al menos, no hasta que...
  • El agente de viajes sea una máquina en geografía, que su mesa de trabajo sea un mapamundi.
  • El agente de viajes se maneje en Internet tanto o más que yo. Tanto en la búsqueda y compra de información como en su relación conmigo.
  • El agente de viajes esté conectado a una red de iguales que le ayuden a tener acceso a un sistema de reputación mejor que al que yo pueda acceder en abierto y anónimamente.
  • El agente de viajes sea capaz de combinar aviones, coches, barcos, elefantes, canoas y lo que sea necesario para llevarme de mi casa a mi destino de la forma más cómoda, económica y rápida.
  • El agente de viajes no me haga esperar para atenderme; o que, si me hace esperar, sea en un entorno cómodo y agradable.
  • El agente de viajes me trate como a un cliente y no como a un pesado que va a la agencia a molestar.
  • El agente de viajes no intente venderme algo de lo que hay en el catálogo que más a mano tiene.
  • El agente de viajes obtenga su comisión del vendedor del producto y no de mi (si no, siempre me será más barato ir a Internet a comprarlo).
Si alguien conoce a algún agente que cumpla con, al menos, el 50% de lo anterior, que lo diga.

P.D.: Justo muy relacionado con esto, interesante artículo en El País "El consumidor dice adiós al intermediario".

P.D.: Este post tiene bastante relación con uno que publiqué en mayo de 2008 titulado "A más venta directa, más necesidad de intermediarios". Lo que pasa es que en casi un año no he visto que las agencias hayan comenzado a caminar la senda de ordenar la oferta, más bien parece que se hayan enquistado en su modelo tradicional; cada vez empiezo a creerme menos que sean las agencias de viaje tradicionales las que se reinventen. Quizás sea más creíble que surja un nuevo modelo de agencias desde cero.

jueves, 24 de julio de 2008

Sobre las webs de viajes mentirosas


Al hilo de un artículo publicado ayer en El Periódico titulado "El 70% de las webs de viajes usan ofertas falsas para captar clientes" al respecto de las páginas de ventas de billetes y sus mentiras para captar clientes, recordé una experiencia reciente con Rumbo que encaja perfectamente con el artículo.

Buscaba unos vuelos para chuzar el charco. Según las fechas de salida y llegada, los precios variaban entre los 850 y los 1000 euros. De repente, al poner dos fechas concretas, apareció un vuelo de 750 euros. "¡¡Esta es la mía!!", pensé. Pero en cuanto fui a cogerlo el sistema de Rumbo se hizo el loco, me mandó de una página para otra y dio un par de errores. Repetí la búsqueda desde el principio, salió el mismo vuelo, lo volví a elegir y lo mismo de antes. Tercer intento: el vuelo ya no estaba...

Bueeeeno. Resignación. Elegimos otros horarios, otros días. Precio final: 900 euros. Lo elijo, confirmo, doy los datos de la tarjeta y recibo un correo confirmando el vuelo. Al cabo de unas horas, un SMS de Rumbo: "Su pasaje no se ha podido emitir. Póngase en contacto con nosotros". "Ya podrían tener el detalle de llamar ellos", pensé. Les llamo y me cuentan que, a pesar de que es un pasaje que ofrece su página web, realmente no se puede emitir porque hay una conexión entre dos compañías distintas (American Airlines y Spanair, creo recordar) que no admiten tránsito entre ellas, o algo así. Que busque otra cosa y punto. Ellos no se hacen responsables de nada. A pesar de ello, esas conexiones siguen apareciendo a fecha de hoy, a pesar de que saben que luego no se podrán emitir.

Pues nada, otra vez a empezar. Encuentro otro pasaje, ya más caro que el anterior. Lo confirmo, doy los datos de nuevo, etc, etc. Al rato, recibo un email de Rumbo. Que todo muy bien, pero que tengo que imprimir un documento que me han mandado, firmarlo y devolverlo por fax para confirmar el pago con la tarjeta de crédito. "¿Pero esto no era una agencia de viajes ON-LINE?". ¿Qué tipo de online es este que al final todo hay que hacerlo manualmente y off-line???

Conclusión: Entre las mentirosas, RUMBO probablemente se lleve la palma. Además, son más off-line que on-line.

Consejo: no la uses a menos que te sea imprescindible.

(foto de caribb)

miércoles, 25 de abril de 2007

Farecast, la mejor agencia de viajes en Internet

Creada por un profesor de informática de la Universidad de Washington, Oren Etzioni, la página web Farecast ofrece toda la información de un vuelo que uno desearía tener antes de comprar un billete. Metes el origen y el destino y las fechas de vuelo y te dice:

  • Si este es un buen momento para comprar el billete o si, sobre la base de millones de datos de tarifas aéreas, te conviene esperar un tiempo, casi garantizándote que en los próximos 7 días la tarifa va a subir, bajar o mantenerse.
  • La historia de la tarifa en los últimos 15 días.
  • El precio más barato de la tarifa en función de la compañía aérea
  • El precio más barato que puedes obtener en función de la franja horaria de salida y de llegada, tanto en el vuelo de ida como en el de vuelta.
  • Si lo deseas, puedes excluir muy sencillamente de las búsquedas determinados rangos de precios que sean, por ejemplo, muy caros para ti, o determinadas compañías aéreas que no te gustan.
Sin duda, la característica estrella de la web es la capacidad predictiva, aunque el resto no son poco importantes, sobre todo por la claridad y sencillez de la presentación. La predicción sólo funciona en las principales ciudades, en vuelos a 90 días vista como mucho y con viajes de duración entre 2 y 8 días.

Cuando doy una clase de las posibilidades de Internet, siempre empiezo preguntando si ellos creen que algo virtual puede superar la maravilla que es acudir a una librería en el mundo físico. Cuando contestan que no, les muestro la web de Amazon y les convenzo de que el mundo virtual ofrece posibilidades cuyo único límite es nuestra imaginación. Ahora tengo un ejemplo de una buena agencia de viajes.

Desgraciadamente, por ahora sólo funciona en EE.UU. ¿Para cuándo en Europa? Aunque supongo que en Europa no tendría mucho sentido, visto que la lógica por estos lares es la de simple y llanamente ir subiendo los precios a medida que se acerca la fecha de salida, basado en el hecho de que, realmente, competencia como tal no hay o es muy escasa.

(via TechReview)