Leroy-Merlin denuncia un blog. ¿Y la libertad de expresión?
Extrañas cosas pasan. Ayer comentaba de la retirada de El Jueves por ser lesivo a la corona. Hoy me entero en una entrada de F. Xavier Agulló en ICTNet que el blog otromundoesposible.com ha recibido un requerimiento judicial para que "retire los comentarios que contiene expresiones que lesionan el derecho al honor y la dignidad de esa compañía".
El tema es el siguiente. El autor del blog escribió una entrada sobre una práctica que parece ser usaba Leroy-Merlín: contratar gente para que realice robos simulados a ver si las cajeras son capaces de detectalo. Una práctica denominada carrito-test. Hasta aquí, supongo, nada de especial.
El problema surge de que, al ser una entrada dedicada a Leroy-Merlin, aparecen más de dos mil comentarios de gente criticando a Leroy-Merlin. Y como los de Leroy no están contentos con los comentarios de sus usuarios y/o trabajadores, requieren al blog para que retire los comentarios. Sin duda, toda una medida lógica, equilibrada y razonable.
La cosa está clara. Las empresas siguen creyendo que, cuando algo no les gusta, simplemente pueden usar su fuerza legal para hacer palanca y hacer desaparecer de la faz de la tierra cualquier comentario contrario a su dogma. Y da la sensación de que se equivocan. De que es justo lo contrario. De que así, lo que van a conseguir es justo lo contrario. De que así, lo que consiguen es que el problema se amplifique hasta extremos insospechados. Y que todo el mundo se entere más aún que al principio.
Y luego, también deberían pensar que si por un post que se escribe en la blogosfera, aparecen 2000 críticas, quizás, sólo quizás, sería conveniente leer esas críticas y tratar de aprender y extraer algo positivo de las mismas.


