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miércoles, 16 de enero de 2008

Los tiempos cambian. Actualmente, medio de comunicación = fuente poco fiable

Otro signo más de que los tiempos cambian. Hace años, decir que habías visto, leído u oido algo en un medio de comunicación era poco menos que decir que lo había dicho Dios. Cuando en medio de una discusión afirmabas que lo que tú sostenías "lo dijeron en la radio", "lo habías visto en la tele" o "lo ponía el periódico" servía, casi instantáneamente, para poner fin a la discusión. A fin de cuentas, si lo ponían la tele, la radio o el periódico, seguro que era verdad.

Pero los tiempos cambian. Hasta tal punto que actualmente se asume que los medios de comunicación mienten sistemáticamente o, matizándolo mejor, tergiversan la verdad para expresar lo que a ellos les interesa, aunque tenga poco que ver con la verdad. De forma que, actualmente, cuando estás discutiendo con alguien y lo que quiere hacer es descalificarte y decirte que no tienes ni idea de lo que estás hablando te dirá "como se ve que no tienes ni idea del tema, eso lo dices porque te crees lo que has visto en los medios de comunicación".

Estamos bastante convencidos de que los intereses de los medios de comunicación hacen que presenten los temas sensibles suceptibles de discusión (terrorismo, independentismo y lenguas en España, iglesia católica, pobreza mundial, cambio climático, derechos del fútbol) bajo la óptica que a ellos les interesa. Y que, por lo tanto, informarse en esos medios es un error.

En definitiva, que cada vez es menos válido lo de leerse el periódico, ver el telediario, oir las noticias. Para poder tener una conversación es imprescindible acudir a las fuentes. Haber leído lo que realmente dijeron los protagonistas, no lo que interpretó el periodista que redactó la noticia. Claro, esto es posible porque hoy en día, en general, es factible acudir a estas fuentes, que suelen estar fácilmente disponibles.

¿Ustedes están de acuerdo con esto? ¿Creen que realmente son cada vez menos fiables a nivel popular los medios de comunicación?

viernes, 5 de octubre de 2007

¿Cuánto le cobro?

Interesante post el de Antonio Valle "¿Cuánto le cobramos?" en el cual cuenta una fantástica anéctoda (la denominada "fábula del tornillo") que no conocía al respecto de cómo facturar cuando realizas un trabajo. La verdad es que es un tema complejo este. ¿Cómo debes facturar por un servicio profesional? ¿Por las horas? ¿Por el resultado obtenido? Sin duda, una variable fundamental es el conocimiento del que factura. No parece lógico que te cobren por horas y acabe cobrando más uno que ha tardado 15 horas en encontrar una solución a algo que otro fue capaz de hacer en 2 horas.

Quizás una buena opción sea calcular en base al número de horas que podría tardar una persona normal, cobrando un precio por hora normal también. Si eres un crack y lo haces en menos tiempo, proporcionalmente ganarás más. Si eres torpillo o inexperto y tardas más, proporcionalmente ganarás menos.

En mi caso, la situación más compleja se me dio hace unos años. Me pidieron que hiciera una especie de breve auditoría de un proyecto informático que, hasta ese momento, llevaba invertidas la friolera de aproximadamente 5 millones de euros sin haber obtenido resultados tangibles. Mi labor no consistía en arreglar el proyecto, sino simplemente diagnosticar cómo enderezar el rumbo y ayudar en el proceso de empezar a caminar por el rumbo adecuado.

Anduve preguntando a colegas más experimentados en este tipo de trabajos y todo el mundo me decía que, dado que cuando haces algo de este tipo corres una serie de riesgos (por ejemplo, que te acabes enemistando con los que llevaban el proyecto en ese momento y que no ven bien una injerencia externa), lo mínimo a pedir era un 1% del presupuesto del proyecto, siendo lo normal en una auditoría un 3-4%. Pero claro, en este caso, significaba 50.000 euros por una labor que me iba a llevar 40-50 horas de trabajo como máximo. Eso significaría pedir 1.000 euros por hora de trabajo, lo cual me parecía un tanto excesivo. Pero también es verdad que en la resolución iba a aplicar mi experiencia para detectar los problemas y para proponer soluciones, cuestiones que estoy convencido podrían suponer muchísimas más horas de una persona con menor experiencia. Al final, obviamente, facturé una cantidad muchísimo menor de la sugerida, digamos que lo suficiente para cobrar una cantidad digna por hora, y listo. Pero siempre me quedó la duda.

Es complejo esto de facturar el conocimiento y la experiencia, supongo que porque es complejo valorarlos. ¿Qué creen ustedes? ¿Cómo les gusta facturar más? ¿Por horas? ¿Por resultado del proyecto?