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martes, 14 de julio de 2009

Francis Pisani cuenta cómo le va con un Kindle 2

Creo que poco a poco va habiendo más y más personas que utilizan libros electrónicos. Entiendo que, debido a la todavía escasa oferta, los usos que hacemos del cacharrito en cuestión sean relativamente esporádicos. Por eso creo que es interesante leer lo que cuenta Francis Pisani respecto a su uso y devoción respecto al Kindle 2 de Amazon, que se ha convertido para él en una herramienta tan habitual como lo es el teléfono móvil para buena parte de la humanidad.

martes, 26 de mayo de 2009

Libros electrónicos, fase 2

Decía Buhalis en una excelente charla que dio hace unos días en Playa del Inglés que él era muy bueno haciendo previsiones de las cosas que iban a pasar en el futuro. Y que quizás donde no fuera tan bueno era en la previsión de cuándo iban a suceder dichas cosas. No sé si algo de eso me pasa a mi también, pero no me negarán que con el tema del libro electrónico acerté. Desde hace dos años vengo dando la tabarra con el tema (y desde antes lo tenía entre ceja y ceja) y parece que la cosa está a punto de caramelo. Muchas, demasiadas cosas están pasando simultáneamente.

Por un lado, cada vez se habla más del fin del periódico de papel (Rafa Chamorro, por ejemplo), tanto en EE.UU. como en España en donde todas las editoras empiezan a estar realmente preocupadas por el futuro de su modelo de negocio. Tanto es así que muchos periódicos se han convertido, en realidad, en vendedores de menaje de cocina, toallas, dispositivos electrónicos económicos, etc. a plazos. Compra uno el periódico todos los días por un módico precio y al cabo de un par de meses obtiene una vajilla o un juego de albornoces. Hasta algún caso de me han contado de gente que compraba el periódico por el tema de las promociones, aun sin saber leer. Se dice que probablemente en 2009 veremos una gran ciudad americana (San Francisco parece candidata) sin periódico propio.

Para complicar aun más las cosas, va Amazon y presenta el Kindle DX, un dispositivo con una pantalla de casi 10", muy preparado, al menos en teoría, para leer el periódico. Dispositivo en el cual los grandes editores han visto su tabla de salvación. A mi me da que va a ser la piedra que va a acabar por hundirlos, la verdad. Si puedo leer comodamente blogs, artículos electrónicos y las cosas que me interesen del periódico que estén en abierto, menos razón aun para comprar un periódico. Vamos a ver cómo evolucionan los acontecimientos en este ambito.

Además, dos estudios. El primero que indica que, en general, los que compran dispositivos para leer libros electrónicos son cuarentones y hacia arriba. Posibles razones: los jóvenes son más capaces de leer en la pantalla; los jóvenes simplemente no leen libros ni periódicos, sino otros formatos más cortos y dinámicos que pueden ser leídos en pantalla sin cansancio excesivo; o también que los dispositivos son aun caros y que los jóvenes no están dispuestos a gastar 300 euros para tener un dispositivo que les permite leer cosas que ya pueden leer en su PC.

El segundo, que hace la previsión de que en 2015 el 50% de los libros serán electrónicos, frente al 1% actual. Este estudio (o más bien previsión) proviene del propio sector, que hasta ahora había dado la espalda a este formato. Creo que es tremendamente significativo que el propio sector sea el que de estas cifras. A mi juicio, el cuándo lleguemos al 50% es bastante irrelevante. Lo relevante será que los lectores evolucionen en prestaciones, calidad, reducción de precio y abanico de posibilidades. Cuando eso sea así (espero que en breve) el 50% lo alcanzaremos en cuestión de un par de años a lo sumo. Y el 60%, el 70% y hasta el 90%.

Para acabar, el tema del precio del libro; no del lector, sino de cada uno de los libros que compramos. Actualmente, los precios son más baratos que los del libro en formato tapa dura, pero casi iguales a los del libro en formato tapa blanda. En los últimos días he estado preguntando a los distintos grupos de alumnos a los que imparto clase, en una encuesta informal, cuánto estarían dispuestos a pagar por un libro en este formato.

Invariablemente, las respuestas han rondado el entorno comprendido entre los 2 y los 5 euros, es decir, aproximadamente el 50% del coste del libro en tapa blanda. Un precio bastante inferior al que actualmente cuestan. Y la sensación es siempre la misma: si el precio es demasiado elevado, el emule (o el que lo sustituya cuando se lo carguen) se convertirá en la librería universal. Un sólo apunte adicional: probablemente el tamaño de la mayoría de los ebooks no superará los 3-4 Mb. Es decir, un tamaño perfectamente enviable por correo electrónico entre usuarios, más o menos al ritmo al que enviamos actualmente ficheros con presentaciones de todo tipo. Como alguien no haga un análisis serio y riguroso, el arroz se le va a pasar, y luego nos van a culpar a los mismos de siempre.

El futuro (ya casi presente) se presenta apasionante.

martes, 20 de noviembre de 2007

¿Horripilante Kindle?

Siendo Amazon una de mis marcas fetiche, y siendo los lectores de libros electrónicos mi gran pasión, esperaba con gran interés el lanzamiento del lector de libros digitales de Amazon, denominado Kindle.

Por supuesto, no lo he probado. Por tanto, todo lo que cuento aquí es fruto de las impresiones y de lo que he ido leyendo.

Para empezar, el lanzamiento ha recibido un montón de atención por parte de todos los medios, cuestión obvia si se considera que viene de parte del que se autodenomina "la mayor librería del mundo". Que alguien que se llama así lance un lector de libros digitales creo que es sintómatico de por donde pueden ir las cosas. Entre esa atención, nada menos que la portada del Newsweek, con dos artículos, uno largo y uno corto. Aparte de eso, una búsqueda en Technorati devuelve casi 100 resultados en español y más de 2.000 en todos los idiomas.

La impresión general de los que lo han probado o lo han analizado en detalle: en general, no demasiado bien.

De lo que he visto de positivo: muy buena calidad de pantalla lo que hace que la lectura sea cómoda; la posibilidad de asociar varios lectores a una cuenta y que varias personas tengan los mismos libros y los lean al mismo tiempo; el precio ($399), más o menos en el rango de lo que había hasta ahora; y unas excelentes opciones de contectividad (tipo telefonía móvil), que hacen que, por ejemplo, si estás suscrito a un periódico, él solito se encargue de descargarlo a primera hora de la mañana.

Lo que he visto de negativo. En primer lugar, a estas alturas de la película, usa formatos propietarios. Es decir, no puedes emplear el lector como te da la gana, sino que tienes que comprarle los libros a Amazon al precio que decida Amazon; ni siquiera le puedes meter un feed RSS para leer un blog que quieras, sino que tienen que ser Amazon quien lo meta dentro del grupo de lo que admite el lector, cobrándote por cada blog que agregas (¿¿??); si quieres meter un documento tuyo, primero lo tienes que subir a Amazon para que luego Amazon lo pase a tu lector. Además de eso, y como otras características menores, hay bastantes opiniones que indican que estéticamente es bastante feo; que no lee PDFs, ficheros que hay que primero convertir a formato .MOBI; que la batería es un poco aleatoria.

Total, que digamos que Amazon ha intentado actuar como si fuera una especie de Apple, capaz de generar un ecosistema alrededor de un producto totalmente cerrado (cuestión que ni siquiera los iPod caen en el error de hacer).

Por tanto, mi previsión es que no tendrá demasiado éxito el cacharrito, especialmente fuera de las fronteras estadounidenses. Aunque por ahora ni siquiera allí, las críticas en la propia página de Amazon por ahora dan al producto una nota de 2,3 sobre 5, es decir, un suspenso. Por lo que entiendo, ni siquiera se puede plantear su uso en Europa, dado que el 100% de la introducción de contenidos está basada en su conectividad móvil.

Espero que la cosa vaya evolucionando en los próximos días. No me puedo creer que mi querida Amazon haya sido tan bruta...