miércoles, 14 de enero de 2009

Lo difícil que es pasar del modelo offline al 2.0 para las editoriales

Siempre he sido de los que han criticado a la industria discográfica por su cortedad de miras con la que se les vino encima hace unos años y su empecinamiento en seguir vendiendo CDs con 12 canciones a 18 euros cuando el consumidor quiería canciones sueltas a menos de 1 euro. Tanto erraron que al final nos acostumbramos a descargar gratis lo que queríamos del Emule y ahora no hay forma de dar marcha atrás al proceso, por mucho lobby que hagan con todos los gobiernos posibles y por muchos cánones que nos hagan pagar e insultos que nos profieran.

Por eso mismo, y desde que vi el libro digital y la previsión de que la próxima gran industria que tendría que cambiar radicalmente en los próximos años era la editorial, me sorprendía ver lo poco proactivos que eran en dicha industria hacia lo que se les venía encima.

Por ello, me pareció interesante recibir una invitación días antes del congreso ICIS 2008 (International Conference on Information Systems) celebrado en París en diciembre una invitación, enviada a todos los participantes del congreso, de uno de los editores del área (Wiley) para acudir a un almuerzo con el objetivo de debatir los libros del área de sistemas de información y el futuro que necesitamos.

A la mesa acudimos 11 profesores de todo el mundo (6 de EEUU y 1 de Líbano, España, Chile, Costa Rica, Reino Unido) y creo que fue tremendamente interesante porque allí salieron todas las grandes tendencias que creo transformarán la industria editorial (en este caso en su vertiente académica) en los próximos años, a saber:

  • La necesidad de integrar la multimedia (audio, videos) en la docencia, convirtiendo cada lección tradicional en un compendio de materiales a utilizar a gusto del docente y a gusto del estudiante.
  • La necesidad de transformar los libros de 600 páginas en píldoras de 10-15 minutos para su consumo "a la Martini": donde estés y a la hora que estés; muy orientados a dispositivos móviles tipo iPod.
  • La posibilidad de que las editoriales actúen como punto de confluencia entre los docentes de un área, poniendo a disposición de todos una serie de herramientas 2.0 (wiki, blog) para que podamos compartir recursos.
  • La necesidad de que las editoriales nos den formas de combinar fácilmente contenidos de distintos autores, en función de quien consideremos que expresa mejor lo que deseamos explicar.
  • La necesidad de pasar del modelo 1.0 (un autor que es Dios) a un modelo 2.0 (un autor que guía un proceso en el que participan colaborativamente docentes de todo el mundo).
  • La necesidad de olvidar el concepto de materiales que se renuevan cada 2-3 años para pasar a modelos de actualización permanente, al estilo de lo que ocurre en el mundo del software libre.
Como decía, me pareció que le dimos a los editores contenido más que suficiente para pensar en la forma de reestructurar su negocio de cara a la que se les viene encima. Me pareció que la editora que convocó la reunión tomó nota de todo ello.

Pero, por otro lado, también me di cuenta de una obviedad, pero en la que no había caído: lo difícil que resulta mover un barco de 50.000 toneladas cuando tiene su rumbo fijado hace años y siempre ha navegado feliz.

Directores de editoriales, editores, autores, revisores, traductores, etc, etc. Miles de personas que viven con una serie de modelos que entienden que son adecuados y que han venido funcionando. ¿Cómo hacerles ver la que se les viene encima? ¿Cómo convencerlos de que ahora tienen que remar en otra dirección? ¿Cómo explicarles que tienen que reinventarse, que van a tener que ganar dinero de otra forma?

Imagino que a caminar se aprende andando. Pero no acabo de ver a la pobre editora a la que bombardeamos con ideas convenciendo a su vuelta a casa a todos los que tiene alrededor de la necesidad de cambiar el modelo de negocio. No me la imagino explicando a "los directivos de ayer que siguen guiando a las empresas del mañana" estos temas de la web 2.0, la necesidad de la apertura a nuevas fuentes de conocimiento, la necesidad de reinventarse.

Creo que les queda un largo y complejo camino por delante.

viernes, 9 de enero de 2009

¿Las agencias de viaje te dan más que la Red?

A mediados de diciembre me llegó, desde una agencia de viajes que usé hace algún tiempo y que desde entonces me tiene en su lista de distribución, un correo con un enlace al video "Yo te doy más", que con el paso del tiempo se ha convertido en un blog disponible en www.yotedoymas.com.

En el video, básicamente, se cuenta que si como consumidor (prosumidor = consumidor que produce, que forma parte del proceso productivo) intentas buscarte la vida para organizarte un viaje, te volverás loco en la red por la sobreabundancia de ofertas no clasificadas ni valoradas, ladrones/estafadores, conexiones que no funcionan, etc. Y que, en cambio, en las agencias te tratan a cuerpo de rey y son capaces de personalizar el producto a tus necesidades al precio más económico.

La primera visión del video me indignó y me hizo pensar en la tomadura de pelo que suponía. Incluso llegué a pensar que era una soterrada crítica irónica a las agencias de viaje. Luego, pasado el primer impulso, reflexioné y le pregunté a Edu William a ver qué pensaba. Entre otras cosas, me dirigió a un post y sus comentarios en la comunidad Hosteltur sobre el tema, en el cual había un interesante debate montado. Luego el propio Edu publicó un post en su blog mucho más detallado, al cual han respondido los propios autores de YoTeDoyMás.

Ya sé que meter a todos en el mismo paquete es un error. Que alguna agencia de viajes de calidad y orientada al cliente hay. Que a veces cuando organizo mis viajes en Internet llego a desesperarme por la cantidad de oferta (casas para alquilar, por ejemplo) que hay. Pero voy a tratar de recordar cómo era el proceso cuando iba a una agencia de viaje, hace ya muchos, muchos años (y, que conste, que de vez en cuando he tenido que pasar a menos de 100 metros de una en el último año y he visto que la cosa no ha cambiado):

  • Entraba en la agencia y había una serie de dependientes ocupados en cosas, bien atendiendo a gente, bien haciendo trámites. Ni caso al recién llegado. Jamás un saludo amable, un bienvenido, un "enseguida estoy con usted". Más bien caras de fastidio y de "otro plasta más que entra".
  • Espera variable de entre 10 y 30 minutos para que me atendieran, muchas veces de pie ya que sólo hay sillas delante de las mesas de los agentes.
  • Por fin entraba en contacto con un agente de viajes que no tenía ni idea de geografía. Que no tenía ni la más mínima idea de dónde estaban los aeropuertos cercanos a una ciudad o zona a la que quisiera ir. Que tenía un monitor con una aplicación de color azul con texto y que lo de Internet y esas cosas (para, por ejemplo, aclararse dónde exactamente estaba la ciudad de Bolzano, Italia) ni idea.
  • Me acababan dando una oferta de vuelos, hoteles y coches que yo conseguía sobre la marcha mejores y más baratos con sólo dos clicks.
  • Las posibilidades de alojamiento que me ofrecían no alcanzaban ni el 10% de lo que después había en la red.
  • Su conocimiento de los alojamientos en destinos no top-10 (es decir, que no fueran Madrid y Barcelona) era nulo. Por supuesto, no disponían de una red de contactos que les pudieran ayudar, simplemente acababan ofertándote aquello que les aparecía en pantalla.
  • Si, por algún extraño azar, se te ocurría enviarles un correo electrónico solicitando más información, no contestaban, no lo leían, te contestaban con una palabra y cosas por el estilo.
En definitiva, en los últimos tiempos utilizo agencias de viaje única y exclusivamente en dos circunstancias:
  • Necesito reservar un pasaje y mantener la reserva unos días, no comprar inmediatamente - Esto es algo que las agencias de viaje pueden hacer, pero que en Internet aun no nos permiten hacer a los consumidores (al menos no más de 24 horas), no sé por qué. En el momento que las compañías me permitan reservar con la misma flexibilidad que a las agencias, también dejaré de ir por esta razón.
  • Es un viaje de trabajo y necesito facturas tradicionales. Incluso en esto, poco a poco, las organizaciones van cambiando y aceptan los propios correos electrónicos de confirmación como prueba del gasto.
En resumen, y desde mi punto de vista de consumidor o prosumidor, Agencias de Viaje, Nunca Mais. Al menos, no hasta que...
  • El agente de viajes sea una máquina en geografía, que su mesa de trabajo sea un mapamundi.
  • El agente de viajes se maneje en Internet tanto o más que yo. Tanto en la búsqueda y compra de información como en su relación conmigo.
  • El agente de viajes esté conectado a una red de iguales que le ayuden a tener acceso a un sistema de reputación mejor que al que yo pueda acceder en abierto y anónimamente.
  • El agente de viajes sea capaz de combinar aviones, coches, barcos, elefantes, canoas y lo que sea necesario para llevarme de mi casa a mi destino de la forma más cómoda, económica y rápida.
  • El agente de viajes no me haga esperar para atenderme; o que, si me hace esperar, sea en un entorno cómodo y agradable.
  • El agente de viajes me trate como a un cliente y no como a un pesado que va a la agencia a molestar.
  • El agente de viajes no intente venderme algo de lo que hay en el catálogo que más a mano tiene.
  • El agente de viajes obtenga su comisión del vendedor del producto y no de mi (si no, siempre me será más barato ir a Internet a comprarlo).
Si alguien conoce a algún agente que cumpla con, al menos, el 50% de lo anterior, que lo diga.

P.D.: Justo muy relacionado con esto, interesante artículo en El País "El consumidor dice adiós al intermediario".

P.D.: Este post tiene bastante relación con uno que publiqué en mayo de 2008 titulado "A más venta directa, más necesidad de intermediarios". Lo que pasa es que en casi un año no he visto que las agencias hayan comenzado a caminar la senda de ordenar la oferta, más bien parece que se hayan enquistado en su modelo tradicional; cada vez empiezo a creerme menos que sean las agencias de viaje tradicionales las que se reinventen. Quizás sea más creíble que surja un nuevo modelo de agencias desde cero.

jueves, 8 de enero de 2009

Ayuda a la Wikipedia


Aunque ya han cubierto los objetivos de recaudación para garantizar su funcionamiento durante 2009, sigue abierta la posiblidad de contribuir económicamente al sostenimiento de la Wikipedia. Aquí tienes la carta de Jimmy Wales solicitando ayuda.

Yo que tú no lo dudaría, forastero. Especialmente si eres de los que, como yo, usas la Wikipedia como antes usabas un diccionario y se ha convertido en tu referencia para todo.

El proceso de aportación es sencillo, rápido (usa PayPal) y sólo cuesta lo que decidas aportar...

jueves, 18 de diciembre de 2008

Una capa de libería presencial para Amazon

Pensaba yo que Amazon era casi perfecto, que pocos defectos se le podían encontrar. Pero hete aquí que un tal Chris Thiessen consideró que a Amazon le faltaba algo muy importante: poder acceder a los libros no sólo libro a libro, o por relaciones dadas por Amazon, o buscando cosas concretas, sino también tener la posibilidad de acceder a los libros como se hace en una librería virtual. Es decir, en estanterías por temas en los cuales vemos las carátulas de cada libro.

Ni corto ni perezoso, fundó una empresa, Zoomii, para proporcionar este acceso a los libros. Lo curioso es que cuando seleccionas un libro todo sigue funcionando igual que antes, o de una forma muy parecida: ves el detalle del libro, pero si luego lo quieres comprar, lo compras en Amazon.

Realmente curioso e interesante. Desde luego, por falta de imaginación que no sea.

(Descubierto gracias a Felipe).

viernes, 12 de diciembre de 2008

Lo que nos queda por andar (sólo el 54% de las empresas tienen web)

Es de estas cosas que casi serían para darlas por superadas, pero las estadísticas nos dicen justo lo contrario. Tan sólo el 54% de las empresas españolas dispone de página web. La media europea es del 64% y en los países nórdicos, la cifra supera el 80%.

La verdad es que no encuentro justificación a este tema. Porque, además, la misma noticia indica que casi todas las empresas sí cuentan con conexión a Internet e, incluso, que la banda ancha es absoluta mayoría. Por lo que no consigo entender la cosa.

Las empresas se conectan a Internet pero no consideran que ofrecer información, aunque sea básica, sobre sí mismas, sea de interés para nadie. No se trata de hacer páginas web que permitan la compra, que es cierto que en algunos casos no tiene sentido. Pero los datos básicos de contacto, localización, horario de apertura, etc. parece que sería algo totalmente natural. Más aun en un país cuyos ingresos provienen en tal alta proporción del sector turístico.

Pues no, se ve que no. Todavía tenemos un alto porcentaje de empresarios que no lo ve. Y mira que ya hay cientos de empresas que por menos de lo que puede costar un mes de alquiler te montan la página web y te alojan durante un año.

viernes, 5 de diciembre de 2008

La semántica de la televisión

Llevamos bastante tiempo oyendo hablar en este país del más que manido apagón analógico, previsto para 2010, momento en el cual dejará de emitirse TV en formato analógico para convertirse en formato digital. Por otro lado, también hace algún tiempo oímos hablar de la web semántica, la web en la cual cada cosa tiene un significado, un formato; cada dato está correctamente clasificado para permitir un adecuado procesamiento del mismo.

En este sentido, uno de las áreas más interesantes que permite la televisión digital (la TDT) es que, al ser digital, es posible que cada programa venga acompañado de una serie de descriptores: horario, tipo de programa, sinopsis, director, actores, etc.

Y resulta sorprendente lo poco, lo poquísimo que hemos avanzado en España en este sentido. No es sólo que, tal y como comentaba hace ya algún tiempo en el post "Por qué la TDT no tiene exito", la mayoría de las retransmisiones sigan llegando con un sólo idioma y sin subtítulos o con subtítulos desincronizados con la emsión (a excepción de la cadena Cuatro, que parece ser la más respetuosa con los espectadores); o que, por ejemplo el segundo idioma varíe de nombre entre las distintas cadenas, haciendo que al cambiar de canal haya que estar ajustando el televisor para que coja el segundo idioma, si tenemos interés por ver programas en inglés, por ejemplo.

Es que, normalmente, ni siquiera está codificada correctamente esa información adicional que debería acompañar a ese programa. De forma que cuando uno programa una grabación sigue teniendo que adivinar unas horas de principio y de final; a ver quién se arriesga a grabar en función del contenido que emiten las cadenas. Seguimos teniendo que recurir al teletexto para ver el resumen o los actores de la película. Es frecuente que estemos viendo un programa pero la información codificada que envía la cadena no tenga nada que ver con lo que están emitiendo.

Se me ocurre esta reflexión al ver la noticia de TechCrunch titulada "Program your TiVo from your cell phone" en la que hacen referencia al famosisimo TiVo, un aparato que, según los que lo han usado, cambia totalmente la forma de ver la TV. Viene a ser como un DVD con disco duro avanzado, que permite justamente grabar las cosas que nos interesa usando la semántica de los datos. Luego permite ver lo grabado saltándonos los anuncios o las partes que menos nos interesan. El artículo referenciado indica que empieza a ser posible controlar los TiVos desde el móvil a través de la página web de la propia empresa.

Es curioso lo implantados que están estos cacharritos en EE.UU. y lo complejo que será que se popularicen en España si las cosas siguen por el camino que van. No es, repito, tan sólo el tema de que los programa no respeten siquiera lejanamente los horarios estipulados. Es que las cadenas no parecen dispuestas a hacer el mínimo esfuerzo de codificación de esos metadatos de cada programa.

Y la cuestión es que no se me ocurre cuál puede ser la razón de este comportamiento. Da la sensación de que gestionar estos datos debe tener un coste irrisorio con lo que puede costar la compra de un episodio o la producción de una retransmisión en directo. No debería ser muy complicado tener a una persona con 5 ó 6 modelos de televisores sintonizando las emisiones a ver cómo se ve en cada uno, qué información está viendo el cliente. Ni siquiera quiero incidir en mayor medida en el tema de los idiomas adicionales y los subtítulos no sincronizados.

En definitiva, tenemos TDT pero realmente la seguimos usando como si fuera la televisión analógica de toda la vida. No quiero ni pensar cuando empecemos a hablar de la posibilidad de aprovechar la capacidad de ser interactiva de la TDT...

domingo, 30 de noviembre de 2008

Las nuevas tecnologías no son tan malas para la juventud como se presuponía

Al lado de los cada vez más frecuentemente apocalípticos mensajes acerca de los peligros que encierran las nuevas tecnologías y, especialmente, Internet para la población en general y para los jóvenes en particular (pornografía, pederastas sueltos, violencia sin límites, alienación de la personalidad, disminución del contacto directo con los coetáneos y otras lindezas por el estilo), hoy hago referencia a un informe recién publicado que precisamente afirma lo contrario: que las nuevas tecnologías no sólo no son malas para los adolescentes sino que, además, son buenas. En efecto, y según la nota de Engadget en Español titulado "Un estudio revela que Internet es bueno para la adolescencia":

[...] los jóvenes adquieren una gran soltura en el manejo de ordenadores y nuevas tecnologías en general, lo que les ayudará en el futuro; también sale bien parada la creatividad de los adolescentes, ya que se esfuerzan en crear blogs y webs cada vez más avanzadas [...]

Hombre, es verdad que el hecho de que adquieran soltura con los ordenadores gracias al uso de Internet no es como para tirar cohetes. Y también es verdad que ya se sabe que puestos a buscar informes, uno puede encontrarlos de todos los tipos, formas y colores, que pueden afirmar para una misma cuestión, desde que la misma es blanca hasta que es negra pasando por el amplio espectro que ofrece el arco iris.

Pero bueno, habrá que referenciar de vez en cuando a aquellos que están a favor de lo que uno defiende. En definitiva, barrer para casa, ¿qué menos?

lunes, 17 de noviembre de 2008

Sostenibilidad y uso de las TIC

Hace algún tiempo (un par de años) saber que un avatar de Second Life consumía la misma electricidad que un brasileño generó bastantes comentarios en la blogosfera, a cuenta de la sostenibilidad del modelo y el tema del consumo eléctrico que estaba suponiendo Internet y sus derivados.

El otro día leí la noticia de que Facebook paga mensualmente una factura de luz de un millón de dólares. Si lo has leído rápido y eres español de más de 20 años, quizás hayas creído que dice "un millón de pesetas". No es así. Vuelve a leerlo. Dice un millón de dólares. Para el caso, un millón de euros de factura mensual eléctrica.

Independientemente de que Facebook esté generando ingresos suficientes para pagar ese millón de dólares, la pregunta que sigue es clara. ¿Cuánto están costando en destrucción de recursos naturales y fuentes energéticas limitadas los distintos servicios que usamos de Internet? Porque si esto es Facebook, no quiero ni pensar en Google, Amazon o Yahoo.

En definitiva, ¿es sostenible el modelo actual de consumo? Parece claro que no. Pero, ¿cómo lo rediseñamos? ¿Cómo seguir adelante no quemando la hierba de allí por donde pasamos? ¿Podríamos desarrollar un "Internet Sustainability Act" para todos aquellos servicios nuevos que se desarrollen en Internet como forma de garantizar que los próximos Google y Facebook sí sean sostenibles?

jueves, 13 de noviembre de 2008

Logos turísticos y elección de destinos


Anda presentándose en estos días, con gran pompa y boato, el nuevo logo de las Islas Canarias, ese que aparece en la imagen. Entre otros sitios, en la World Travel Market de Londres, con macrobotellón para políticos incluido, en el Emirates Stadium londinense, a la cual acudieron tan sólo 200 invitados en vez de los 500 previstos y con poco, muy pocos, ingleses. La cuestión es que entre pitos y flautas, la promoción de este logo nos va a costar, nada más y nada menos, que 11 millones de euros. Algo más de 5 euros por canario. No está mal.

La verdad es que debe ser que no me entero del tema turístico, de cómo funciona, de qué es importante y qué no lo es. Se ve que todavía tengo mucho que aprender. Porque, fíjense ustedes lo inútil que soy, cuando decido un destino turístico nunca hago la elección en función del logo de dicho destino. Últimamente he estado de vacaciones en EE.UU, en Holanda, en Portugal, en Menorca. Y, ¡qué torpe!, ni siquiera consulté los logos de dichos destinos.

Quizás sea que hay algún complejo estudio que indica que los turistas que vienen a Canarias sí que nos eligen por eso. No por el sol y la playa, no por la temperatura. No. Los turistas vienen a Canarias porque tenemos un logo muy bonito. Debe ser eso. Por eso es lógico que, en vez de usar el dinero en mejorar zonas obsoletas, limpiar la basura que queda a la vista del turista o cosas por el estilo, sea más importante gastarlo en fiestas de presentación del logo.

Hay que ver todo lo que uno va aprendiendo. En mi próximo viaje pongo a Dios por testigo que primero miraré el logo del lugar al que vaya a ir. Y como el de Huesca sea más bonito que el de Venecia, ¡adiós canales!

lunes, 10 de noviembre de 2008

Abandono Chrome, me vuelvo a Firefox


Después de un par de meses probando Google Chrome, casi desde el día en que salió, he decidido dar marcha atrás y volver a Firefox. Mi principal motivo: Chrome falla más que una escopeta de feria. Por mucho que sea Google el autor, por mucho que cuenten todo lo que quieren hacer con Chrome en el futuro, hoy por hoy creo que tiene demasiados bugs y carencias. Unos cuantos de los que he detectado yo:

  • Cuelgues en cadena. A pesar de lo que decían en la presentación del producto, de que cada pestaña era una instancia distinta del navegador, más de una vez me ha ocurrido que cargando una página que bloqueaba temporalmente el navegador, el navegador completo se quedaba parado. Una mentira de Google.
  • Formularios. Una cosa que me encanta de Firefox es que, aunque no quieras guardar el usuario y contraseña de una página, sí es capaz de guardar datos de los formularios que usas. De forma que al volver a usarlos no tienes que teclear la misma información de nuevo (por ejemplo, el usuario, aunque no haya guardado la contraseña).
  • Problemas de carga de las páginas de inicio. Suelo configurar mis navegadores para que abran 5-6 pestañas en el inicio: los correos que uso, mi bloglines, Facebook, Google Calendar, etc. En Chrome 2 de cada 3 veces no carga más que las primeras 3 ó 4 pestañas, dejando el resto como pestañas en blanco.
  • Editor de opciones. En general, los editores de opciones (por ejemplo, de pestañas de inicio) de Chrome son horribles, sin demasiadas funcionalidades.
  • Time-outs. No sé por qué, pero el timeout que le han puesto al navegador es muy corto. Debido a ello, frecuentemente te dice que una página no está disponible cuando realmente sí lo está (basta darle a recargar para comprobarlo). Con bloglines me pasa esto muy frecuentemente, especialmente cuando la conexión es una ADSL normal.
  • Recarga de páginas. También por alguna extraña razón, cuando quieres recargar una página en la que has cumplimentado un formulario, Chrome pierde todo lo que rellenaste, cosa que no pasaba con Firefox ni con IE (creo).
  • La apertura automática de ficheros. A pesar de que hay un montón de tipos de ficheros que le tengo dicho que abra automáticamente al descargarlos, a veces lo hace, a veces no. Además, cuando no lo hace, compruebo la opción y está marcado. ¿Por qué no lo abre? Quién sabe.
Reconozco que hay unas cuantas cosas de Chrome a las que me había acostumbrado y que echaré de menos. Entre otras, la rapidez (es cierto que era rápido), la estética (que no me gustó en primera instancia pero a la que me acabé acostumbrando por la cantidad de pantalla disponible) o el tema de que cuando cierras pestañas el tamaño se vaya adaptando para que la X de cerrar esté siempre debajo del ratón.

De todas formas, esto no es mi adiós a Chrome. Tan sólo es un hasta luego. Estoy seguro de que volveré, cuando Google saque un producto que de verdad esté en condiciones de ser utilizado.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Elecciones EEUU 2008 - Algunas curiosidades

Al hilo de las elecciones presidenciales de 2008 de EE.UU. hay un par de cosas que me han llamado la atención.


  • La estrategia de "El ganador se lo lleva todo". No por sabido deja de sorprender. En las presidenciales norteamericanas, cada estado pone en liza una serie de votos electorales. El que gana en el estado (aunque sea por un sólo voto) se lleva el estado completo. Ni Ley D'Hont ni historias similares. O todo o nada. En el límite, un candidato con 52 votos más que otro a nivel nacional podría quedarse con los 538 votos que se reparten, si esos 50 votos le sirvieran para ganar en cada uno de los estados.
  • Las colas. A pesar de que se anunciaban colas de hasta 3 y 4 horas, los americanos van a votar. Como ellos mismos dicen, "cuando un americano sale a votar, no vuelve a casa (o al trabajo) sin haberlo hecho". ¿Se imaginan que aquí tuviéramos que soportar colas de ese tipo para votar? ¿Cuántos de nosotros renunciaríamos a ejercer nuestro derecho?
  • El aprovechamiento del proceso electoral. Siguiendo la máxima estadounidense de aprovechar al máximo, no deja ser curioso que las elecciones presidenciales se hayan utilizado para elegir todo tipo de cosas. Que se elijan a los miembros de la Cámara de Representantes, del Senado (en 33 estados), a 11 gobernadores, parece lógico. Pero en algunos sitios se ha elegido al sheriff y, en otros, se ha aprovechado para realizar distintos referendums: sobre matrimonios homosexuales, sobre la prohibición de tener a los animales de granja en jaulas que no les permiten moverse, sobre el aborto, sobre el idioma oficial, etc.
  • La distribución del voto. La observación del voto en 2008 con el ganador en cada estado, deja bien a las claras que cuando se dice que EE.UU. son dos países en uno, es porque realmente lo son. Las costas y el noreste, claramente progresistas, demócratas. El centro, conservador. Incluso no deja de ser curioso que dos estados en disputa (Misouri y Carolina del Norte) sean justamente limítrofes entre una tendencia y otra, como si de un perfecto gradado de conversión de demócratas a republicanos se produjera al ir de norte a sur en la costa este, por ejemplo.



Aquí debajo están, por cierto, los resultados de 2004. Comparando ambas gráficas se observa que la diferencia para Obama respecto a Kerry la ha supuesto Florida (27 votos), Ohio (20), Indiana (11) y alguna incursión en territorio tradicionalmente republicano (Colorado, Nuevo México).

 

Por cierto, si uno va a El País, por ejemplo, puede ir viendo los porcentajes de votos que obtuvo cada uno y ver si la secuencia de "el ganador se lo lleva todo" fue por poco o por mucho. Me resulta significativo comprobar que, en general, en pocos estados hay una relativa igualdad (diferencias de porcentaje menores de 5 puntos) y que lo normal es que el candidato que gane lo haga con más del 55% de los votos, con casos de más de un 60% y hasta el extremo de Hawaii, donde más del 70% de los votos se los llevó Obama (cuestión lógica por su cercanía a Hawaii, pero que no se da en ningún otro estado "cercano" a los candidatos).

Dicho de otra forma; no es que en todos los estados la cosa esté igualada y al final se acabe inclinando hacia un lado o hacia otro. Más bien (y vuelvo al principio) hay dos Estados Unidos que miran las elecciones desde puntos de vista totalmente opuestos. En unos estados hay más de un 60% de demócratas. En otros, más de un 60% de republicanos.

lunes, 3 de noviembre de 2008

No aprovechamos las TIC para incrementar la productividad.

Decía el otro día un economista (del que no recuerdo su nombre, disculpen el lapsus) de visita por España que en este país la crisis iba a tener un efecto aún mayor que en otros lugares porque no habíamos sido capaces de aprovechar las TIC para incrementar la productividad.

La frase se me quedó dando vueltas en el cerebro, pues no dudo de su veracidad. Es de lo que constantemente hablamos: tenemos TIC, las usamos, pero en muchos casos incorrectamente o sin sacarles ni un pequeño porcentaje de sus posibilidades. Y, ¡ojo! no estoy refiriéndome al tema de si usamos el 5% o el 85% de las aplicaciones ofimáticas. Eso es otro tema que poco tiene que ver con éste.

Me refiero al hecho de que nos hemos limitado, en muchos casos, a informatizar procesos, sin intentar, si quiera mínimamente, pensar en si las TIC nos pueden ayudar para algo más. Si podemos racionalizar, al menos; rediseñar el proceso, mejor, dando un salto adelante; incluso, en casos extremos si queremos cambiar el paradigma (ver gráfica).




A cuenta de esto, en estos días me he quedado un par de veces en hoteles de la cadena Sol-Meliá. Y se han puesto a mi disposición un par de flagrantes ejemplos de la cuestión:

- Cada cliente tiene varias identidades que son tratadas de forma independiente. Uno es el que está dado de alta en su web, tiene tarjeta Más; un cliente al que envían ofertas, incluso personalizadas y al que, obviamente, no obligan a reintroducir sus datos cada vez que va a la web. Y otro cliente, que es el que va al hotel. Bueno, en realidad, n clientes cuando van a cada uno de los n hoteles. Dicho de otra forma, cuando vas a un hotel de Sol-Meliá, eres un desconocido. A pesar de que hayas reservado a través de la web, te piden que cumplimentes todos los datos de nuevo; incluso en algunos hoteles cometen errores en el nombre y, si vuelves por allí, te siguen localizando y tratándote erróneamente, por ejemplo, en la factura.

Fíjense la falta de productividad. Si hubieran intentado dar un mínimo paso adelante, hubieran ahorrado a los recepcionistas muchísimo tiempo en el check-in de los clientes; sólo con localizarlo en la base de datos corporativa, sería suficiente para que todo el proceso fuera automático.

- El acceso a la WiFi. Sol-Meliá ha decidido no ofertar la WiFi como un servicio gratuito. No lo comparto, pero me parece respetable. El problema es en que, cuando es así, es habitual encontrar que se te redirije automáticamente a una página en la cual pagas lo que quieras (incluso, en su caso, lo cargas a la habitación del hotel) y empiezas a navegar. En Sol-Meliá no. Aquí tienes que bajar a recepción a comprar un bono con un usuario y contraseña. Resultado: incomodidad para el cliente (como se te ocurra empezar a navegar a las 11 de la noche en la cama ni te cuento) y baja productividad, de nuevo, de los recepcionistas, que tienen que seguir participando en tareas que ya están automatizadas en todos los lugares del mundo.

- El check-out (este no es un problema exclusivo de Sol-Meliá). En muchos lugares (EEUU, por ejemplo), empieza a ser frecuente que el día que haces el check-out te dejen, a eso de las 3-4 de la mañana la factura de la habitación por debajo de la puerta, indicándote que, si estás de acuerdo, te limites a dejar la llave en unos buzones en el hall (o en la propia habitación) y que llames a un teléfono para confirmar que ya te marchas para que tengan constancia. Y que te cobrarán la suma en la tarjeta que diste a la entrada. Aquí en España (y parte de Europa) te siguen obligando a pasar por recepción por la mañana. Resultado: incomodidad para el cliente (a veces las colas son largas; muchas veces vas pillado de tiempo), pérdida de productividad para, ¿adivinan quién?, los recepcionistas, por supuesto.

Cualquiera que haya trabajado con gestión de colas, sabe que los tres ejemplos anteriores son situaciones que obligan a tener más recepcionistas de los necesarios, más colas, mayor insatisfacción del cliente. Baja productividad y mal servicio, en definitiva. Pero las TIC están ahí, a nuestro servicio, a un click de ayudarnos a revertir esta situación. ¿Por qué no las usamos?

Y luego, algunos profesores universitarios (entre los que me incluyo) nos atrevemos a decir frases del tipo de que las empresas observan a la competencia, ven cómo han usado las TIC y copian esos usos para igualar la posible desventaja competitiva. ¡Venga ya! Eso, en este país, no lo hace nadie. Incluso copiar parece que nos supone un esfuerzo excesivo.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Video de la chacha-humanoide o chachoide

Decía DomingoPi en un comentario a la entrada de este blog titulada "El robot Asimo dirige la Orquesta Sinfónica de Detroit" que lo de dirigir orquestas muy bien, pero que eso, en su casa, le servía para poco. Que el prefería un robot que la ayudara a limpiar, fregar, barrer y esas cosas. Una, en definitiva, chacha-humanoide o chachoide. Pues bien, cada vez estamos más cerca de que el sueño de DomingoPi se haga realidad. Sigan el enlace que les pongo aquí debajo y vean el vídeo y luego digan qué les parece.

jueves, 23 de octubre de 2008

Libros electrónicos, papel electrónico, suma y sigue

Sigo creyendo el papel electrónico es una de las grandes tecnologías de los próximos 3-5 años, que cambiará radicalmente la industria editorial y, simultáneamente, la forma en que nos relacionamos con el conocimiento y el acceso que tenemos a él, que no es poco. Por eso sigo trayendo a este blog todo lo que pillo del tema.


En este caso, dos noticias. Una primera, vista en Libertad Digital, sobre un lector con una usabilidad mucho mayor que la de los dispositivos que hemos visto hasta ahora, un cacharro muy semejante a lo que sería un bloc de notas. Lo mejor es que veas el vídeo. Dicen que estará disponible en 2009. A mi que me reserven uno desde ya. La empresa: PlasticLogic.




La segunda noticia procede del TechReview del MIT, en el cual hablan del primer display de papel electrónico en color. Por ahora no es más que una tira diminuta para un lector MP3, pero indica claramente las posibilidades futuras de esta tecnología.


miércoles, 15 de octubre de 2008

La falta de ignorancia de los cajeros 4B

Desde luego, que el que diseñó los algoritmos de los cajeros 4B no era el más listo de la promoción, eso seguro. Dos cosas que me han pasado en menos de un mes:


- Voy a un cajero. Meto la tarjeta, elijo sacar dinero, selecciono la cantidad, me hace esperar los 10 segundos de rigor y da un error diciendo que "En estos momentos, no se puede atender su petición por motivos técnicos". Vamos, que se ha quedado sin dinero (otro señor probó justo detrás y le pasó lo mismo). Por cierto, y por curiosidad, en la cuenta del banco incluso me aparece que saqué ese dinero, aunque inmeditamente aparece otro apunte devolviéndome el dinero. Menos mal que mi banco no me cobra comisión por cada apunte en la cuenta. ¿No hubiera sido mejor decirme desde el principio que no tenía dinero y habernos ahorrado tiempo a todos? 

- Voy a un cajero, meto la tarjeta, elijo sacar dinero y meto la cantidad. Me da un error diciendo que "En estos momentos sólo podemos dispensar billetes de 50 euros; por favor, introduzca un múltiplo de esa cantidad", volviendo a la pantalla inicial en la que, por cierto, sigue sugiriéndome cantidades que ¡¡no son múltiplos de 50 euros (70, 110, 140, etc.) !. ¿No sería más fácil decirme desde el principio que sólo le quedan billetes de 50 y, además, sugerirme cantidades múltiplo de 50 directamente?

Desde luego, desde luego, que listo, listo, no es el que diseñó el algoritmo.

lunes, 13 de octubre de 2008

La huida de El Secreto de Thomas Crown, hecha realidad

No sé si recuerdan la película "El Secreto de Thomas Crown (The Thomas Crown affair)", de 1999, protagonizada por Pierce Brosnan. En la misma, hay una escena en la cual Thomas Crown (Pierce Brosnan), para escapar de los que le persiguen, infiltra a 20 tipos vestidos igual (abrigo, bombín, maletín) que él en la zona del vestíbulo de un museo, haciendo que a los perseguidores les sea imposible ir detrás de él por no saber a quien deben perseguir (la escena está en YouTube, el lío empieza despúes del minuto 1, aproximadamente). 


Pura ficción. Hasta ahora. En que un ladrón uso esa técnica justamente para evitar la persecucción. ¿Cómo? Muy sencillo. Convocó a través de Craigslist a gente para que fuera a una oferta de trabajo para un mantenimiento de una calle; debían ir todos vestidos de la misma manera (ver la noticia completa en Libertad Digital). Y los citó a la puerta de un banco, justo donde se estaban descargando unas sacas de dinero. Llegó como uno más de ellos, robó una de las sacas pero, cuando fueron a perseguirlo, resulta que había una docena de personas vestidas igual. Situación que el ladrón aprovechó para escapar.

Desde luego, que si le pillan es para no condenarlo por el ingenio utilizado.

jueves, 9 de octubre de 2008

¿Cuántos días me quedan para presentar este expediente?

¿Te gustaría saber cuántos días te quedan para presentar un expediente? ¿Cuándo se acaba el plazo de una convocatoria? Tienes la respuesta en la web Días Hábiles; le dices tu localidad, el día que comenzó la convocatoria, los días de plazo, configuras algunas opciones como si el sábado es hábil o no y cosas similares y el sistema te calcula la fecha límite del plazo, tomando en consideración festivos y demás días inhábiles.

Sencilla e interesante.

martes, 7 de octubre de 2008

La crisis financiera, explicada en tono humorístico



Probablemente te has preguntado la causa de la crisis financiera. Habrás visto explicaciones larguísimas y complejas, que quizás no te hayan convencido. En el video que vinculo arriba está la respuesta a tus preguntas. Y, encima, te reirás un rato. No te lo pierdas.

lunes, 6 de octubre de 2008

El papel de los gobiernos en el desarrollo de la Sociedad de la Información

En estas épocas de crisis y de intervenciones de los gobiernos en lugares hasta ahora impensables, especialmente en países como EE.UU., creo merece dos minutos de pensamiento y reflexión la siguiente noticia que he visto en BlogWimax: "La CMT multa a cinco pueblos por ofrecer wi-fi de bajo coste".


La cosa tiene jugo. Resulta que cinco pueblos del Pirineo decidieron ofrecer Wifi a sus ciudadanos debido a que en dichos municipios no llega el servicio ADSL. En un país civilizado, en el cual las cosas funcionaran con lógica, a los responsables de dichos ayuntamientos (Bordils, Campllong, Espinelves, Fornells de la Selva y Quart) los habrían premiado y felicitado por haber hecho lo que deben hacer los alcaldes y ayuntamientos: ofrecer servicios a sus ciudadanos, especialmente los que más necesiten.

Pero esto es España. ¿Qué hemos hecho aquí? La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones no sólo no los ha felicitado, sino que ¡¡los ha multado!! 2.000 euros por portarse mal. ¿Y qué significa portarse mal? Pues dar servicio a los vecinos a un precio demasiado económico (según parece, a la CMT le parece mal que se ofrezca servicio a precios de 6 a 18 euros al mes). Desde luego, si a éstos de la CMT les dejan, cogen a todos los japoneses y les ponen una multa por ofrecer allí servicios de muy alta velocidad más baratos que en España.

Según parece, el gravísimo (se tipifica como muy grave) delito cometido es el de prestar servicios sin informar previamente a la CMT. Claro, el funcionario de la CMT no podía llamar al ayuntamiento y advertirle de la situación. Era necesario montar un lío de tres mil pares de narices para, al final, acabar multándolos con 2.000 euros.

Reflexionemos. ¿Cuál debería ser el papel de los gobiernos en el desarrollo de la Sociedad de la Información? ¿Controlar al poderoso (llámese Telefónica, Orange, Ya.com)? ¿O machacar al pequeño que se busca la vida para tapar los agujeros que dejan los poderosos?

Yo, por mi parte, y aunque no valga de mucho, no puedo por menos que felicitar al alcalde de Espinelves (y a los técnicos que lo asesoran) por haberse currado el tema. Por no quedarse sentados en una silla esperando a que Telefónica decida llegar allí con la ADSL. Por hacer aquello para lo que les votaron.

jueves, 2 de octubre de 2008

Todos los periódicos del día, de un vistazo

Gracias a Felipe he descubierto una web que me parece muy interesante: Nuevo Kiosko. ¿Qué ofrece esta web? La posibilidad de ver escaneada la portada de casi cualquier periódico que te puedas imaginar, de un vistazo. Periódicos nacionales (creo que todos, o casi), deportivos, internacionales (solo algunos, por motivos obvios) y las secciones de humor.


Una perfecta combinación del kiosko tradicional y de Internet. Sencillo, rápido, efectivo, cómodo. ¿Qué más se puede pedir?